MANILA – Los rescatistas detectaron señales de vida en el aluvión de basura que mató al menos a cuatro trabajadores y dejó a más de 30 desaparecidos el jueves en un vertedero del centro de Filipinas. Este sábado, un oficial anunció que planean intensificar las labores de búsqueda.
Las autoridades informan que doce trabajadores han sido rescatados con heridas del enorme montón de desechos que se derrumbó entre los edificios bajos de una planta de gestión de residuos en la aldea de Binaliw, en la ciudad de Cebu.
Decenas de rescatistas, incluyendo policías, bomberos y personal de emergencias, compiten contra el tiempo para hallar más supervivientes. Las condiciones son peligrosas, con escombros de techos de lámina retorcidos, barras de hierro y montones combustibles de basura.
"Las autoridades confirmaron la presencia de señales de vida detectadas en áreas específicas, lo que requiere una excavación cuidadosa y el despliegue de una grúa más avanzada de 50 toneladas, la cual ya viene en camino con escolta policial", declaró el alcalde de Cebu, Nestor Archival.
"La seguridad de los respondedores sigue siendo primordial debido a riesgos como escombros inestables y acetileno, lo que ha llevado a ajustar el perímetro de seguridad y controlar el acceso", añadió Archival.
Los cuatro fallecidos, incluyendo un ingeniero y una oficinista, eran empleados del vertedero, que tiene una plantilla de 110 personas, según el alcalde y la policía.
La lista inicial del viernes contaba dos muertos y 36 desaparecidos. Este sábado, Archival actualizó la cifra a cuatro muertos, sin dar un número nuevo de desaparecidos.
La causa del colapso de la montaña de basura sigue sin estar clara. Un superviviente dijo a The Associated Press el viernes que sucedió en un instante, sin advertencia alguna y pese a que el tiempo era bueno.
Jaylord Antigua, un oficinista de 31 años que trabaja allí, relató que la pared de basura se vino abajo y destruyó la oficina administrativa donde él estaba. Logró salir con magulladuras en la cara y brazos, arrastrándose en la oscuridad entre los escombros.
"Vi una luz y me arrastré hacia ella rápidamente, porque temía que hubiera más deslizamientos", contó Antigua. "Fue traumático. Temí que era mi final, así que esta es mi segunda vida".
No está claro cómo afectará el accidente a la gestión de residuos en Cebu, una bulliciosa ciudad portuaria de casi un millón de habitantes que es un centro regional de comercio y turismo.
Archival señaló en su comunicado que ya se están haciendo preparativos "para manejar el inminente problema de recolección de basura", sin dar más detalles.
Este tipo de vertederos y basureros a cielo abierto han sido por mucho tiempo una fuente de preocupación para la seguridad y salud en Filipinas, especialmente en zonas cercanas a comunidades pobres donde muchos residentes buscan chatarra y restos de comida entre la basura.
En julio del 2000, un enorme montón de basura en un barrio pobre de Quezon City, parte del área metropolitana de Manila, se derrumbó y causó un incendio tras días de tormentas. Aquel desastre dejó más de 200 muertos y muchos desaparecidos, dañó numerosas viviendas y llevó a una ley que exige el cierre de vertederos ilegales y una gestión de residuos más sostenible.
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