El Reino Unido adoptará los misiles navales de asalto noruegos y colaborará en los torpedos Sting Ray. Crédito de la foto: zzsulc/Shutterstock
El Reino Unido y Noruega han desvelado un acuerdo de defensa histórico que permitirá que sus armadas operen como una fuerza única e intercambiable en el Atlántico Norte, una medida estratégica motivada por el aumento de la actividad de submarinos rusos cerca de las aguas británicas. Este pacto, conocido como el Acuerdo de Lunna House, marca la expansión más significativa de la cooperación naval entre el Reino Unido y Noruega en décadas y se produce en lo que los oficiales describen como una “nueva era de amenazas” en el norte de Europa.
El anuncio se realizó mientras el primer ministro Keir Starmer recibía a su homólogo noruego, Jonas Støre, en la base de la RAF en Lossiemouth, donde los mandatarios se reunieron con las tripulaciones de los aviones de patrulla marítima P-8 británicos y noruegos que actualmente monitorizan buques rusos. Estas operaciones detectaron recientemente al buque de inteligencia ruso *Yantar* operando cerca del límite marítimo del Reino Unido al norte de Escocia, subrayando la urgencia que fundamenta el acuerdo. Ambos líderes enfatizaron la importancia de garantizar que el flanco norte de la OTAN se mantenga seguro en medio de una creciente inestabilidad geopolítica.
UNA FUERZA NAVAL CONJUNTA PARA DISUADIR A RUSIA
Una flota combinada de fragatas Type-26
En virtud del acuerdo, la Marina Real británica y la Marina Real Noruega operarán una flota combinada de al menos 13 fragatas Type-26 de guerra antisubmarina, ocho británicas y al menos cinco noruegas. Estos buques realizarán patrullas coordinadas a lo largo del Atlántico Norte, centrándose en el estratégicamente vital espacio entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido, una región con intenso tráfico de submarinos rusos.
Lo más leído en Euro Weekly News
El acuerdo sigue a un pacto naval de 10.000 millones de libras firmado en septiembre de 2025, el mayor de la historia británica, que respaldará más de 4.000 empleos especializados en la construcción naval del Reino Unido. Los oficiales señalan que las fragatas Type-26 estarán respaldadas por sistemas autónomos capaces de detectar y neutralizar amenazas submarinas, lo que supone un gran avance tecnológico en la defensa marítima.
Por qué era necesario el acuerdo
Informes de inteligencia indican un aumento del 30% en la actividad naval rusa alrededor del Reino Unido en los últimos dos años, incluyendo pasos repetidos de buques de vigilancia sobre cables y gasoductos submarinos que transportan datos y energía vitales. El secretario de Defensa, John Healey, subraya que el Reino Unido debe estar “preparado para un mundo más peligroso”, enmarcando este acuerdo como parte de un esfuerzo más amplio de la OTAN para asegurar el flanco norte de Europa y proteger infraestructura nacional crítica.
COOPERACIÓN PROFUNDIZADA EN DEFENSA
Entrenamiento, tecnología y operaciones compartidas
El Acuerdo de Lunna House amplía la integración militar en múltiples áreas. Los Royal Marines entrenarán todo el año en condiciones árticas, mientras que ambas armadas compartirán instalaciones de mantenimiento y tecnología naval avanzada para crear fuerzas completamente intercambiables. El Reino Unido adoptará los misiles de asalto naval noruegos y colaborará en los torpedos Sting Ray para reforzar los arsenales. Además, el acuerdo incluye ejercicios conjuntos de simulación y juegos de guerra, así como el desarrollo de sistemas autónomos de caza de minas y guerra submarina. Estas medidas sitúan a ambas naciones a la vanguardia del giro de la OTAN hacia capacidades marítimas autónomas en el Alto Norte.
Puntos Clave
– Una flota combinada del Reino Unido y Noruega de 13 fragatas Type-26 patrullará el Atlántico Norte.
– La actividad naval rusa cerca del Reino Unido ha aumentado un 30%.
– Aviones P-8 detectaron recientemente al buque de inteligencia ruso *Yantar*.
– El acuerdo respalda más de 4.000 empleos en la construcción naval británica.
– La cooperación abarca misiles, torpedos, sistemas autónomos y entrenamiento ártico.
UNA ALIANZA HISTÓRICA CON UN PROPÓSITO MODERNO
Importancia estratégica para Europa
El nuevo acuerdo confirma el papel del Reino Unido como un actor principal en la seguridad de la puerta norte de la OTAN. Para Noruega, que comparte frontera con Rusia, fortalece una ya profunda dependencia de la cooperación con Gran Bretaña en seguridad marítima. Ambos países tienen una larga historia de intercambio de inteligencia, pero la fusión formal de operaciones navales marca un paso significativo, permitiendo un despliegue rápido y una flexibilidad operativa en las misiones de la OTAN.
Un renacer simbólico de lazos bélicos
Bautizado en honor a Lunna House en las Islas Shetland, la base de la resistencia noruega durante la guerra, el acuerdo refuerza la significación histórica del Atlántico Norte como frontera estratégica. Mientras los submarinos rusos siguen sondando las aguas de la OTAN, el Reino Unido y Noruega pretenden mantener la región como uno de los corredores marítimos más vigilados del mundo, combinando décadas de experiencia aliada con tecnología de vanguardia.