El gobierno británico se dispone a incrementar aún más el coste de la Autorización de Viaje Electrónica (ETA) para los viajeros procedentes de Europa, coincidiendo con la implantación de normativas de entrada más estrictas.
El ejecutivo del Reino Unido tiene previsto elevar el precio de su nueva Autorización de Viaje Electrónica (ETA) en un veinticinco por ciento adicional, lo cual coincide con el fin de una fase transitoria y la aplicación de controles fronterizos más rigurosos.
Informaciones aparecidas en la prensa británica sugieren que la tarifa pasará de 16 a 20 libras esterlinas, lo que supone un aumento del 25%. Esta subida sigue a otra anterior, anunciada por el Ministerio del Interior en 2025, que la llevó de 10 a 16 libras.
El gobierno británico no ha especificado aún una fecha concreta, pero la información disponible en la web del Home Office sugiere que el incremento es inminente.
“Al igual que ocurre con todas nuestras tasas, el coste de la ETA se revisa periódicamente, y tenemos la intención de aumentarlo a 20 libras en el futuro. Proporcionaremos más información en su momento”, se indica.
Esta alza situaría aproximadamente el precio de la ETA al mismo nivel que el de la autorización de viaje ETIAS de la Unión Europea, cuya implantación está prevista para finales de 2026, que será de 20 euros.
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El Reino Unido introdujo su Autorización de Viaje Electrónica (ETA) en 2023, implementándola de forma gradual hasta que, en abril de 2025, se hizo obligatoria para toda persona que ingrese en el país —con la excepción de quienes viajen con pasaporte británico o irlandés.
No obstante, aunque el sistema lleva varios meses en vigor, en la práctica no se ha impedido mayoritariamente la entrada a quienes carecían de la autorización requerida.
Esta fase de transición está previsto que concluya el 25 de febrero de 2026.
El gobierno británico advierte que, a partir de esa fecha, se denegará la entrada —o el embarque, en el caso de viajes aéreos— a quienes no cuenten con la ETA siendo ésta obligatoria.
El último incremento del 25% podría coincidir precisamente con la fecha que marca el fin de dicho período transitorio.
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¿Qué es la ETA?
La Autorización de Viaje Electrónica no es técnicamente un visado, sino una exención del mismo.
Sin embargo, su instauración pone fin a los viajes sin trámites previos al Reino Unido para personas de países que no requieren visado para estancias cortas —incluidos estadounidenses, canadienses, australianos y ciudadanos de todos los países de la UE/EEE.
Únicamente aquellas personas que viajen con un pasaporte británico o irlandés válido están exentas de este nuevo requisito. Quienes posean un visado de larga duración británico o un estatus de residencia deberán presentarlo en la frontera.
No existe excepción para los ciudadanos de la UE casados con un británico.
Los viajeros deben solicitar la ETA con antelación al viaje, y sólo puede obtenerse por internet —encuentre instrucciones completas sobre cómo obtenerla AQUÍ.
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Se debe obtener una ETA, con un coste de 16 libras (aproximadamente 18 euros), por cada viajero, incluidos los niños.
Se recomienda solicitarla con al menos tres días de antelación al viaje, aunque el gobierno británico afirma que “la mayoría de las solicitudes se procesan en cuestión de minutos”. Una vez concedida, es válida por dos años —a menos que se renueve el pasaporte durante ese período.
Extreme la precaución de acceder a la página web oficial Gov.uk o a la aplicación correspondiente, dado que abundan los estafadores, así como empresas que cobran cantidades muy superiores a la tarifa oficial por gestionar la ETA.
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