A veces, las personas olvidan que la comunicación es más que solo palabras. Es sobre el tono de voz, el lenguaje corporal y la intención detrás de lo que decimos. En la era digital, esto se ha vuelto aún más importante, ya que un mensaje malinterpretado puede crear conflictos innecesarios. Por eso, debemos esforzarnos por ser claros y empáticos, eligiendo nuestras palabras con cuidado para asegurarnos de que nuestro mensaje sea recebido como lo intentamos.