Tras una campaña navideña que arrojó resultados “globalmente satisfactorios”, si bien concentrados en fechas muy concretas, el pequeño comercio de Mallorca se enfrenta ahora a unas rebajas de invierno marcadas por la “contención del gasto” de los consumidores.
La presidenta de la asociación Afedeco, Joana Manresa, resume el sentir general. “Esperamos una temporada aceptable, pero sin crecimientos significativos.” Existe un trasfondo de prudencia en el consumo tras la Navidad y el persistente efecto de la inflación en los bienes básicos.
Las rebajas de enero arrancan oficialmente el 7 de enero, pero lo que antaño era un periodo rígido hoy es más flexible. La liberalización del mercado introducida por el Gobierno español del Partido Popular de Mariano Rajoy desde 2011 ha conllevado que las fechas ya no se respeten estrictamente como antes. El pequeño comercio ha resentido este cambio debido a las estrategias de las grandes cadenas. Además, y como se viene señalando desde hace años, la compra online y el crecimiento de los centros comerciales no han ayudado.
La previsión es que esta temporada de rebajas invernales sea corta, con la mercancía de primavera llegando a las tiendas a principios de febrero. Un factor favorable lo proporciona el tiempo atmosférico. La lluvia y las bajas temperaturas podrían incrementar la demanda de ropa de abrigo.
Para las grandes superficies, la campaña navideña, en líneas generales, fue un éxito. Antonio Sánchez Grao, director de comunicación de El Corte Inglés, señala que las ventas se concentraron en picos muy agudos, especialmente durante el Black Friday y en los días previos a Nochebuena y Reyes. “La afluencia de clientes en los días festivos ha sido muy significativa, lo que trae de nuevo al primer plano el debate sobre la limitación de horarios comerciales en diciembre a pesar de la alta demanda,” apunta.
Mientras tanto, la organización de consumidores Consubal insta a los ciudadanos a actuar con prudencia. Recomienda planificar las compras, ceñirse a lo realmente necesario y a lo que permita el presupuesto familiar. “Las rebajas son un buen momento para adquirir a mejores precios, pero no hay que dejarse llevar por la promesa de descuentos enormes,” afirma su presidente, Alfonso Rodríguez. Comprar un producto innecesario, por barato que sea, “siempre es una mala compra”.