Y entonces solo quedaron dos.
La temporada 2026 de college football nos a llevado a esto: el número 1, Indiana, y el número 10, Miami, se enfrentarán en el partido por el Campeonato Nacional para decidir el mejor equipo del país.
En la mayoría de los años, los Hurricanes serían considerados favoritos absolutos contra Indiana. Pero Miami ha hecho una increíble campaña como equipo ‘outsider’ después de clasificarse para los playoffs como el último equipo invitado.
Indiana, mientras tanto, ha arrasado con todos sus oponentes en ruta a un récord de 15-0. Los Hoosiers son el equipo hegemónico del 2025 y parece que no piensan desaparecer pronto. Dominaron su semifinal contra Oregon con facilidad, ganando 56-22. Miami, por su parte, triunfó sobre Ole Miss en un emocionante 31-27 que ya se considera uno de los mejores partidos de la era de los playoffs.
Esas semifinales, por supuesto, dieron mucho material para sobre-reaccionar mientras la temporada 2025 llega a su fin.
Indiana es el mejor equipo de la era del CFP
Sí, mejor que el LSU del 2019. Puede que los Hoosiers no tengan tanto talento de élite para la NFL —aunque el mariscal de campo Fernando Mendoza es candidato seguro a ser la primera elección del draft del 2026— y su ataque no sea tan explosivo, pero son un equipo más completo.
Su diferencial de +473 puntos es el mejor de la era de los playoffs. Han vencido a sus oponentes por un promedio de 31.5 puntos por partido. Sus últimas tres victorias contra los grandes como Ohio State, Alabama y el nuevo rival Oregon fueron por un marcador combinado de 107-35.
El equipo de Curt Cignetti ha ganado todos sus partidos contra rivales clasificados, menos uno, por al menos 10 puntos. Y lo están haciendo en la Big Ten, una de las mejores conferencias del país. Además, están a punto de convertirse en el primer equipo de la historia en lograr un 16-0. Lograr una temporada invicta en la era moderna, con la paridad actual por el NIL, es un logro que no se repetirá fácilmente.
Los problemas de disciplina de Miami los condenarán contra Indiana
Miami, de algún modo, pudo superarse a sí mismo en el Fiesta Bowl contra Ole Miss. Cometieron 10 penalizaciones por 74 yardas, incluyendo una falta de targeting que resultó en la expulsión del cornerback Xavier Lucas. Dejaron caer cuatro intercepciones potenciales.
Esos errores permitieron a Ole Miss mantenerse en el partido e incluso tomar la ventaja en algunos momentos. Eso no funcionará contra la bien aceitada máquina de Indiana. Los Hoosiers ocupan el tercer lugar nacional con solo 3.57 penalizaciones por partido. Son inteligentes, disciplinados y, como se vió con el ‘pick six’ de D’Angelo Ponds en la semifinal, capitalizarán cualquier error del rival.
En definitiva, la disciplina marcará la diferencia en esta batalla entre dos equipos que por lo demás están muy igualados.
Oregon está en problemas
Seguro has oído del ‘gen del cluth’ si eres fan de los deportes. El entrenador de Oregon, Dan Lanning, tiene lo opuesto.
En sus últimos tres partidos de playoff contra equipos de las grandes conferencias, los Ducks han sido superados 97-66. El talento no es el problema en Oregon. El dinero de Phil Knight ayuda, y siempre han reclutado bien. Lanning ha hecho un buen trabajo a nivel de preparatoria y en el portal de transferencias.
Pero hay muchas razones para preocuparse por el camino que Oregon está tomando con Lanning, especialmente dados los recientes resultados en la postemporada. Este será un gran verano para él. Los Ducks perderán a sus dos jóvenes y brillantes coordinadores. Will Stein se va a entrenar a Kentucky y Tosh Lupoi dirigirá al antiguo rival de la Pac-12, California.
Es una buena señal para un programa cuando sus asistentes consiguen trabajos como entrenadores principales, y es un testamento de lo que Lanning ha construido a sus 39 años. Los próximos meses serán una gran prueba de su habilidad para mantener el barco estable.
Ole Miss es más grande que Lane Kiffin
Era hora de dejar de hablar del cambio de Kiffin a LSU una vez que empezaron los playoffs, pero los dos siempre estarán vinculados por el tiempo que Kiffin pasó en Oxford y la manera complicada en que se fue. Aunque Kiffin merece crédito por elevar el estándar en Ole Miss, está claro que los Rebels han superado la necesidad de él.
Su partida no le hizo ningún favor al programa. Pete Golding ha demostrado, en poco tiempo, que puede al menos mantener el nivel de éxito que Kiffin estableció — si no superarlo. Golding, después de todo, ya tiene más victorias en playoffs que Kiffin, y solo ha sido entrenador principal por tres partidos.
Kiffin esperaba poder llevarse a algunas de las estrellas de Ole Miss con él, pero su decisión en realidad galvanizó a los Rebels. El corredor estrella Kewan Lacy, el linebacker Suntarine Perkins y el edge rusher Princewill Umanmielen, junto a otros jugadores claves, ya se han comprometido a regresar.
Además, Ole Miss tiene un comienzo increíble en el portal de transferencias. Actualmente están séptimos en el ranking de transferencias de 247Sports. Son una de solo dos escuelas en el top 10 con menos de 10 compromisos y su calificación promedio de prospectos es la mejor entre las clases del top 15.
Cuatro de sus nueve adiciones tienen al menos una calificación de cuatro estrellas. Eso incluye al transfer de LSU Carius Curne, el tackle ofensivo número 1 del portal, quien rechazó a Kiffin para unirse a los Rebels.