Rafa Nadal sorprendió a sus seguidores este lunes al compartir una conmovedora fotografía familiar en Instagram, en la que se aprecia un instante de ternura con su esposa, Mery Perelló, y sus dos hijos, Rafa y Miquel. “Tiempo en familia en Mallorca”, escribió el deportista al pie de la instantánea, tomada en Cala Bona, que ya ha acumulado más de sesenta y cinco mil ‘me gusta’. En la imagen puede vérsele al extenista con su primogénito, quien recientemente cumplió tres años, mientras Mery sostiene en brazos al recién nacido. Se trata de la primera ocasión en que la pareja comparte una foto de su nuevo bebé —una dulce estampa que subraya la complicidad del núcleo familiar.
Con esta publicación, el campeón mallorquín demuestra que su prioridad absoluta reside ahora en la paternidad. No obstante, fiel a su estilo, Nadal se mantiene discreto acerca de su vida privada. Incluso en esta íntima fotografía, se aseguró de difuminar los rostros de sus hijos. La entrada no tardó en recibir muestras de cariño, entre ellas, cuatro corazones rojos de su hermana Maribel y un comentario de Nicolás Vallejo-Nágera —más conocido como Colate—, quien mencionó el restaurante donde fue tomada la foto, Sa Punta.
El pequeño Miquel nació el jueves 7 de agosto, cuatro meses después de que la pareja anunciase que esperaba su segundo hijo. Desde que hicieron pública la noticia, Mery lució con orgullo su embarazo en diversos eventos —desde los Premios Laureus hasta Disneyland París, poco después de que su marido recibiera un homenaje en Roland Garros. Su hijo mayor, Rafa, nacido el 8 de octubre de 2022, también les acompañó en aquel viaje familiar. La pareja constituye una de las uniones más longevas de España, pues iniciaron su relación cuando ella tenía 17 años y él 19 —un idilio que surgió gracias a la hermana de Rafa, Maribel, quien fue compañera de clase de Mery.
Contrajeron matrimonio el 19 de octubre de 2019 en una ceremonia íntima celebrada en Sa Fortalesa, en Pollensa, y tres años después dieron la bienvenida a su primer vástago. A lo largo de los años, Mery se ha convertido en un pilar fundamental para Nadal. Durante su homenaje en Roland Garros, el exatleta le dedicó sentidas palabras: “Eres mi mejor compañera de vida. No podíamos imaginar en 2005 que estaríamos aquí dos décadas después formando una familia. Siempre has estado ahí cuando te necesité, apoyándome desde un lugar que no siempre fue fácil. Espero poder hacerte tan feliz como tú me has hecho a mí”.
En una reciente entrevista en el pódcast NDL Pro Health, Nadal reflexionó sobre cuánto ha cambiado su rutina diaria: “No existe una rutina como antes. Solía despertarme con un despertador. Ahora tengo a un pequeño que me despierta sobre las siete”. La paternidad y la vida familiar han ocupado el centro de la vida del que fuera número uno mundial, un marcado contraste con los años de entrenamiento incansable y viajes constantes en el circuito profesional. Uno de los pilares de esta nueva etapa es su academia de tenis en Manacor —un proyecto que representa su legado perdurable y que continua ganando prestigio internacional.