La Policía Nacional ha detenido en Alicante al quinto y último sospechoso vinculado con el homicidio de un hombre durante el robo de su teléfono móvil en Torrevieja. El buscado por la Guardia Civil fue localizado en un control rutinario de identidad y quedó ingresado en prisión provisional.
El caso se remonta a la muerte de Christian Pikulak, un ciudadano sueco de 30 años que falleció el pasado octubre tras sufrir graves heridas al ser arrastrado por un vehículo. El suceso ocurrió cuando intentaba impedir que un grupo de ladrones se apoderara de su móvil.
Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia, el juez de guardia del Juzgado de Primera Instancia número 8 de Alicante decretó su prisión provisional, sin fianza. Queda a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Torrevieja, que investiga los delitos de homicidio y robo con violencia.
El detenido, un español de 25 años de origen marroquí, fue arrestado esta semana después de que un juzgado penal de Alicante emitiera una orden de detención para que cumpliese una condena separada de un año y cuatro meses por un delito de lesiones. Una vez en custodia, se verificó que también era buscado en relación con el homicidio de Torrevieja.
Tras su arresto, la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil en Torrevieja, en coordinación con la Policía Nacional en Alicante, completó los trámites y lo presentó ante el juez el martes por la mañana.
Durante su declaración, este último sospechoso negó cualquier participación directa en el robo. Alegó que, si bien se encontraba en el vehículo en el momento de los hechos, iba en la parte trasera y no interactuó con la víctima. Dos de los tres primeros detenidos permanecen en prisión, mientras que el tercero fue liberado con fianza tras admitir su presencia en el coche ese día, pero negando su intervención en el crimen.
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Ese sospechoso explicó que sus huellas fueron halladas en el vehículo de alquiler utilizado por el grupo, contratado en Alicante antes de desplazarse a Torrevieja. Además, identificó a dos personas más y señaló que el hermano del último detenido era el acompañante delantero que presuntamente arrebató el teléfono a la víctima y ordenó al conductor acelerar mientras Christian era arrastrado. La víctima falleció posteriormente en el hospital.
La policía considera que los sospechosos formaban parte de una banda itinerante que actuaba en Alicante, Benidorm y Torrevieja. Según los investigadores, el grupo empleaba repetidamente el mismo método: abordaban a las víctimas con el pretexto de pedir indicaciones o ayuda para, súbitamente, arrebatarles sus pertenencias —una táctica que, en última instancia, condujo al desenlace fatal en Torrevieja.