Los datos nuevos muestran que lo más probable es que los empleados vean un aumento salarial igual al del año pasado.
Aproximadamente un 44% de los jefes planean dar un aumento de sueldo similar, mientras que un 28% será más generoso con las compensaciones.
Otro 28% dice que sus trabajadores recibirán un aumento menor que el año pasado.
Estas cifras provienen de una encuesta a 121 empresas –que emplean a 2.8 millones de personas– realizada por Incomes Data Research (IDR).
Los resultados indican que más de tres quintas partes de los aumentos probablemente estarán entre el 3% y el 3,99%.
“La inflación actual es más alta que hace un año y esto ha ejercido cierta presión alcista sobre los salarios. Nuestra encuesta muestra que la inflación sigue siendo una preocupación relativamente importante para los empleadores,” comenta Zoe Woolacott de IDR.