Un vuelo de evacuación belga que transportaba a ciudadanos atrapados en Oriente Medio aterrizó en el Aeropuerto de Bruselas en Zaventem el domingo 8 de marzo, mientras el gobierno inicia una operación compleja para repatriar a sus nacionales ante la rápida degradación de la seguridad en la región.
La aeronave tocó tierra en la madrugada del domingo, y los pasajeros pisaron suelo belga tras días de incertidumbre, pues el conflicto y las interrupciones del espacio aéreo habían paralizado por completo los viajes comerciales.
Las autoridades indican que este vuelo es el primero de una serie organizada para repatriar a los ciudadanos belgas afectados por las crecientes tensiones en el Golfo, las cuales han obligado a las aerolíneas a cancelar o desviar trayectos en toda la zona.
Lo más leído en Euro Weekly News
Según estimaciones oficiales, cientos de belgas –muchos de ellos turistas– llevaban varados en países como Emiratos Árabes Unidos y Omán desde que comenzaron a cerrarse las rutas aéreas.
Evacuación a gran escala en marcha
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bélgica ha coordinado un plan de evacuación escalonado que involucra aviones chárter y aeronaves de transporte militar. En total, se prevé que cuatro vuelos especiales repatrien a varias centenas de personas en los próximos días.
La operación se produce después de que las autoridades confirmaran que alrededor de 560 viajeros belgas necesitaban asistencia para salir de la región, una vez que la aviación comercial se vio perturbada por el conflicto creciente entre varias potencias regionales.
En algunos casos, los evacuados fueron primero trasladados por tierra a ubicaciones más seguras antes de poder embarcar en los vuelos organizados por las autoridades belgas.
El Ministro de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot, había advertido previamente que organizar las evacuaciones sería complicado debido a las condiciones de seguridad, que cambian rápidamente, y a las restricciones en el espacio aéreo regional.
Alivio e incertidumbre para los viajeros repatriados
Los pasajeros del primer vuelo expresaron su alivio por regresar por fin a casa tras una angustiosa espera en el extranjero.
Muchos llevaban días sin poder salir, ya que las aerolíneas cancelaron vuelos o suspendieron rutas debido a los riesgos de seguridad. Diplomáticos y equipos consulares belgas trabajaron sobre el terreno para coordinar el transporte y ayudar a los ciudadanos a llegar a los puntos de embarque.
Las autoridades afirman que el operativo de evacuación continuará en los próximos días hasta que todos los belgas que solicitaron asistencia hayan podido regresar con seguridad.
El gobierno ha instado a los ciudadanos que aún se encuentren en la región a mantenerse en contacto con los servicios diplomáticos belgas y seguir las recomendaciones de viaje, en tanto la situación siga evolucionando.