El Presidente del Gobierno de España recurrió a las redes sociales para desmentir con firmeza los rumores que le achacaban una enfermedad cardíaca, zanjando así las afirmaciones difundidas por sus adversarios políticos.
La especulación surgió a raíz de un informe de Libertad Digital, una publicación digital conservadora, que alegaba que Sánchez estaba recibiendo tratamiento por una afección cardiovascular en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.
En dicho medio se escribió que Sánchez parecía “demacrado a causa del estrés crónico por la presión política y el desgaste del cargo”, y se afirmaba que su pérdida de peso era un indicio claro de graves problemas de salud.
Estas afirmaciones cobraron mayor eco en el parlamento cuando Cayetana Álvarez de Toledo, del Partido Popular (PP), planteó el asunto y pidió que se “desclasificaran” los historiales médicos del presidente “por interés público”.
La ultraderecha y la derecha ultra llevan anunciando el fin de este Gobierno desde el primer día. Ahora, además, difundiendo bulos sobre mi salud.
La máquina del fango funciona siempre igual: lanzan el bulo desde un pseudomedio, sus diputados lo amplifican y sus tertulianos…— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) 26 de febrero de 2026
Sánchez negó los rumores en X (antiguamente Twitter) escribiendo: “La ultraderecha y la derecha ultra llevan anunciando el fin de este Gobierno desde el primer día. Ahora, además, difundiendo bulos sobre mi salud”.
Y añadió: “No padezco ninguna enfermedád cardiovascular, pero aunque la padeciera, no habría ningún problema. Hay millones de personas que las sufren y llevan una vida normal gracias a los servicios públicos”.
El jefe del Gobierno español considera esta saga una victoria para su partido, el PSOE, concluyendo que “si su única forma de hacer oposición es mintiendo, es que lo debemos estar haciendo realmente bien. Este Gobierno está aquí para quedarse”.
El Presidente caracterizó estos rumores como el último ejemplo de lo que denomina una campaña coordinada de desinformación contra su Ejecutivo.