La escalada del conflicto en Oriente Medio ha perturbado gravemente el suministro global de gases licuados del petróleo (GLP), incluido el butano. Los ataques y restricciones en el Estrecho de Ormuz, ruta vital para las exportaciones de la región, han impulsado las cotizaciones internacionales del butano, con niveles que, según informes, superaron los 480 dólares por tonelada a principios de marzo. El butano envasado en España continúa regulado por el gobierno, por lo que las sacudidas bruscas del mercado no han afectado de inmediato el precio máximo de venta al público (PVP). Este mecanismo de protección ha retardado el traspaso de los costes, manteniendo el precio estable mientras se acumulan las presiones internacionales. Hasta ahora, al menos.
Cuándo se realizará la próxima revisión del precio del gas envasado
Las revisiones gubernamentales del precio del butano son bimensuales; la próxima está prevista para mediados de marzo de 2026. Las autoridades suelen publicar el nuevo precio máximo en el Boletín Oficial del Estado (BOE) alrededor del 16 de marzo, aplicándose la nueva tarifa ajustada al día siguiente, probablemente el 17. Esta revisión será la primera desde que el conflicto se intensificó a finales de febrero, exponiendo el precio regulado al impacto pleno de los elevados costes de la materia prima.
Adquiera sus bombonas de butano antes de la subida.
La recomendación es aprovisionarse de bombonas naranjas de 12,5 kg de butano de inmediato. El precio regulado actual se mantiene en 15,58 € por bombona. Con los mercados internacionales de GLP alcanzando cotas extremadamente altas debido a la crisis, los expertos anticipan un ajuste al alza en la próxima revisión, pudiendo alcanzar el límite máximo permitido del 5%, lo que elevaría el precio a aproximadamente 16,36 €. Si bien el impacto para un hogar individual podría no ser drástico, negocios como los restaurantes sí resentirán el golpe.
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Algunos pronósticos sugieren incluso que las cifras podrían ser aún mayores si la guerra se prolonga, aunque el tope limita los saltos extremos en este ciclo. Abastecerse ahora fija la tarifa baja actual y evita las colas o desabastecimientos que suelen seguir a estos anuncios. Días después del estallido bélico, muchas estaciones de servicio en España registraban colas para bombonas de butano y propano, y los suministros locales se agotaron con rapidez.
Cómo ha afectado ya el conflicto de Oriente Medio a otros combustibles
Los precios de la gasolina y el diésel en los surtidores españoles han experimentado un ascenso dramático desde finales de febrero. La gasolina sin plomo ha subido aproximadamente un 12%, con una media en torno a 1,71 €/litro, mientras que el diésel se ha disparado más de un 22%, alcanzando unos 1,76 €/litro en los últimos días. Referencias como los futuros del gas natural holandés TTF se duplicaron en sus picos antes de estabilizarse en niveles superiores, encareciendo las facturas de calefacción y electricidad domésticas. La volatilidad energética general obedece a la interrupción de envíos desde el Golfo, bajos niveles en almacenamiento y la competencia por suministros alternativos.
¿En cuánto podría subir el gas envasado en la próxima revisión?
Espere un incremento de hasta el 5%, el máximo legal por revisión bimensual en España. Las opciones no reguladas o de mercado libre de marcas como Repsol o Cepsa ya se comercializan a precios más elevados y podrían reflejar los aumentos con mayor premura.
¿Hasta cuándo continuarán subiendo los precios?
La duración dependerá de la evolución del conflicto. Disrupciones prolongadas podrían mantener la presión alcista en revisiones posteriores (a partir de mayo), aunque una desescalada o rutas alternativas podrían aliviar los costes. La supervisión gubernamental pretende frenar la especulación, pero la continuidad de los altos precios internacionales del GLP conlleva el riesgo de nuevos ajustes, especialmente para los negocios.
Qué cabe esperar a continuación
Los mercados energéticos mantienen su volatilidad debido a las tensiones en Oriente Medio y los bloqueos en el Estrecho de Ormuz. Los hogares que dependen del gas envasado para cocinar, calefacción o agua caliente deberían prever facturas sensiblemente más altas si la crisis se alarga, lo que podría suponer costes adicionales notables durante el invierno. Es posible que se anuncien medidas gubernamentales para amortiguar el impacto, pero un aprovisionamiento proactivo ofrecerá la mejor protección inmediata frente a la inminente subida.