España se dispone a realizar su ajuste horario bianual a medida que el país se prepara para transicionar del horario de verano al de invierno. El cambio tendrá lugar en la madrugada del domingo 26 de octubre, cuando los relojes se retrasarán una hora a las 3:00 h en la España peninsular, volviendo así a las 2:00 h. En las Islas Canarias, los relojes se ajustarán desde las 2:00 h hasta la 1:00 h.
Este cambio de hora otoñal pone fin al horario estival que se inició en marzo, resultando en un día inusualmente largo de 25 horas. Este ajuste coincide con la vuelta al ritmo habitual de las principales ciudades tras el período vacacional, cuándo la mayoría de los residentes ya han reanudado sus rutinas laborales y perciben el acortamiento progresivo de la duración de los días.
A pesar de los persistentes debates sobre la necesidad de los cambios horarios estacionales, el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha confirmado que esta práctica continuará. El Parlamento y la Comisión Europea han abordado la cuestión, si bien no se ha alcanzado una decisión definitiva sobre su abolición permanente. El objetivo principal sigue siendo el ahorro energético, tal y como queda establecido en la normativa vigente.
Mientras que la España peninsular ajusta sus relojes a las 3:00 h, las Islas Canarias, que operan en un huso horario distinto, realizarán el cambio a las 2:00 h hora local. Este ajuste coordinado garantiza que la diferencia horaria entre estos territorios se mantenga constante, preservándose así la estructura de husos horarios establecida en el país.
En las Islas Baleares, incluida Mallorca, los relojes también se retrasarán a las 3:00 h hora local, al igual que en la península. Los residentes y visitantes en Mallorca podrán disfrutar de una hora extra de sueño el domingo por la mañana, aunque la reducción de las horas de luz pronto se hará patente con la inminente llegada del invierno.