El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que el Reino Unido debería reincorporarse a la UE, en una de las declaraciones de apoyo más explícitas hasta la fecha por parte de un líder europeo a un posible retorno británico.
En una entrevista con New Statesman, Sánchez señaló que España respaldaría la readhesión británica si el Reino Unido decidiese iniciar el proceso de nuevo, subrayando que existe una "clara necesidad de contar nuevamente con el Reino Unido, especialmente en los tiempos actuales".
"Echamos de menos al Reino Unido dentro de la Unión Europea", añadió.
Estas declaraciones se producen justo unos días antes del décimo aniversario de la salida formal del Reino Unido de la UE en 2020, un movimiento que reconfiguró las relaciones políticas y económicas en el continente.
El primer ministro británico, Sir Keir Starmer, ha descartado una solicitud inmediata para reintegrarse al mercado único o a la unión aduanera de la UE. En su lugar, su gobierno busca un ‘reinicio’ de las relaciones pos-Brexit centrado en la cooperación comercial y en seguridad.
Sin embargo, en junio de 2025, España, el Reino Unido y la UE alcanzaron un histórico acuerdo político sobre Gibraltar, estableciendo medidas para eliminar los controles físicos de personas y mercancías en la frontera terrestre entre España y el Peñón.
El ministro de Asuntos Exteriores británico, David Lammy, describió el pacto como una "solución práctica que salvaguarda la soberanía, el empleo y el crecimiento".
Su homólogo español, José Manuel Albares, acogió con satisfacción el acuerdo, que vincula a Gibraltar al espacio de libre circulación de la UE sin afectar a la soberanía británica.
El Brexit fue impulsado por el referéndum celebrado en el Reino Unido en junio de 2016, en el que la mayoría de los votantes optó por abandonar la UE.
El Reino Unido abandonó formalmente el bloque el 31 de enero de 2020, poniendo fin a más de cuatro décadas de membresía.
En los años posteriores, las negociaciones produjeron un acuerdo de comercio y cooperación, pero dejaron cuestiones controvertidas, como el estatus de Irlanda del Norte y la frontera de Gibraltar, sin resolver durante gran parte del período pos-Brexit.
Las palabras de Sánchez llegan en un momento de convulsión geopolítica, con el presidente estadounidense Donald Trump renovando su impulso por el control de Groenlandia, alegando necesidad estratégica y generando preocupación entre los líderes groenlandeses y los aliados europeos.
Las tensiones entre Estados Unidos y otros países también se mantienen elevadas, y los analistas advierten de que cualquier escalada militar en Irán podría desencadenar un conflicto más amplio.
En América Latina, la administración Trump supervisó una operación militar en Venezuela que llevó a la destitución del presidente Nicolás Maduro a principios de 2026, una acción criticada por varios líderes mundiales, incluído Sánchez, por sus implicaciones geopolíticas.
Sánchez ha desafiado repetidamente la postura de Trump en temas políticos globales, negándose a elevar el gasto en defensa español al umbral del 5% solicitado por Trump y declinando unirse al ‘Consejo por la Paz’ liderado por EE.UU., citando la falta de representación del gobierno palestino.
"Somos un gobierno proatlántico", declaró Sánchez al New Statesman. "Pero eso no significa sumisión".