Patrimonio estratégico de China en Venezuela y el escenario post-Maduro

En medio de las prolongadas sanciones internacionales impuestas a Venezuela, las empresas chinas se destacan como unas de las pocas dispuestas a invertir recursos en la turbulenta economía del país sudamericano.

Sin embargo, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses este sábado – pocas horas después de que Maduro se reuniera con diplomáticos chinos para reafirmar su asociación estratégica – genera inquietudes sobre el futuro de dichas inversiones.

En este análisis, examinamos el portafolio de activos chinos en Venezuela y como podrían verse afectados por una toma de control por parte de Estados Unidos.

¿Qué inversiones tiene China en Venezuela?

Los proyectos energéticos son la base de la presencia china en el país. El gigante estatal China National Petroleum Corporation (CNPC) opera varios joint ventures clave.

Venezuela posee las que son reconocidas como las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, principalmente en la Faja del Orinoco, ubicada en la cuenca oriental de Venezuela a lo largo del río Orinoco.

PetroSinovensa, una empresa conjunta establecida en 2008 por CNPC y la estatal venezolana PDVSA, desarrolla el crudo extrapesado de este territorio – una parte significativa del cual se envía directamente a China para pagar la deuda soberana de Venezuela.

Y aunque las nuevas inversiones estatales disminuyeron durante el punto más alto de las sanciones estadounidenses, con el stock de inversión china declinando en los últimos años, algunas iniciativas del sector privado siguieron adelante. En agosto, la firma privada China Concord Resources Corp comenzó a desarrollar dos campos petroleros venezolanos como parte de un acuerdo a 20 años firmado en 2024. Con una inversión planeada de 1.000 millones de dólares, el proyecto busca una capacidad de producción de 60.000 barriles por día para fines de 2026.

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Las telecomunicaciones son otro pilar crítico de la relación bilateral, con gigantes chinos convirtiéndose en los proveedores dominantes para los operadores en todo el país. Huawei Technologies, que aseguró su primer gran contrato con el gobierno venezolano ya en 2004 – un acuerdo de 250 millones de dólares para mejorar la infraestructura de fibra óptica nacional – continúa dando soporte a las redes 4G del país.