Para los proveedores de rehabilitación, los resultados son la estrategia: no solo el cuadro de mando

Seamos sinceros, "resultados" no es precisamente una palabra nueva en el ámbito de la salud. Llevamos décadas hablando de ellos. Pero lo que ha cambiado es que, por fin, hemos llegado a un punto en el que los resultados no son solo aspiracionales. Son obligatorios. Son la manera en que se juzga, financia y, cada vez más, se elige la atención médica.

No es algo malo. Es un desafío, pero también un momento de alineación para quienes hemos trabajado en esto desde todos los ángulos: atención clínica, operaciones, tecnología y políticas. Y ahora, con el nuevo marco del CMS para "Hacer que América vuelva a estar saludable", tenemos el impulso, la claridad y la dirección que tanto necesitábamos.

Esto no es solo un nuevo discurso federal, sino un mensaje aún más enfático para la industria: si quieres tener voz, debes demostrar tu valor.

La prevención es clave, pero debe ser medible

En la estrategia actualizada del CMS, se destacan tres pilares principales:

  1. Promover la prevención basada en evidencia
  2. Empoderar a las personas para alcanzar sus metas de salud
  3. Impulsar la elección y la competencia

    De estos tres, el primero es el que más resuena con los terapeutas, ya que siempre nos hemos enfocado en prevenir: reducir riesgos de caídas, mejorar la movilidad funcional, estabilizar condiciones crónicas o evitar cirugías. Es el corazón de nuestro trabajo.

    Pero, durante demasiado tiempo, ese esfuerzo se ha basado en historias de pacientes e instinto clínico, no en datos analíticos o modelos de negocio. Esto debe cambiar. La prevención solo cuenta cuando se registra y se mide.

    Existen herramientas como PROMIS, FOTO, QuickDASH o LEFS (elige tu sigla favorita). Lo importante es usarlas de forma consistente, no solo por exigencias regulatorias o pagos (ej. MIPS), sino porque nos ayudan a mejorar lo que hacemos. He visto cómo estos datos pueden impulsar financiamiento, generar confianza en aseguradores y fortalecer modelos de atención.

    Más importante aún: he comprobado cómo mejoran las decisiones clínicas y, en consecuencia, la calidad y rapidez en la recuperación de los pacientes.

    Por qué los resultados deben guiar tu estrategia

    Un error común es tratar los resultados como un trámite de cumplimiento. Sí, el CMS quiere datos. Sí, hay umbrales de desempeño. Pero reducirlos a casillas de verificación es perder el punto.

    Usados correctamente, estos datos identifican clínicos destacados, optimizan protocolos, reducen gastos innecesarios y mejoran el compromiso del paciente. También ayudan a tomar decisiones inteligentes sobre personal, inversiones, capacitación tecnológica y estrategias de expansión.

    Si diriges un negocio en salud y no aprovechas estos datos, estás dejando valor real sobre la mesa.

    Empoderar al paciente comienza con transparencia

    Los pacientes ya no son receptores pasivos. Son consumidores, socios y, cada vez más, tomadores de decisiones. Quieren ver evidencias y resultados reales.

    No podemos empoderarlos si no compartimos datos con ellos. No me refiero solo a notas de alta o puntajes funcionales en historias clínicas, sino a información clara, personalizada y significativa que explique su progreso y su impacto en su futura calidad de vida.

    Tenemos una gran oportunidad: educar, motivar y activar a los pacientes con los mismos datos que recolectamos para el CMS. No es trabajo extra, es sacar provecho del trabajo ya realizado.

    Operacionalmente, debemos exigirnos más

    Esto no se trata solo de cumplir regulaciones. Es sobre madurez clínica. Si nuestras organizaciones buscan atención de alta calidad, medir resultados debe ser innegociable, no solo a nivel institucional, sino para cada proveedor.

    Lo digo desde mi experiencia en atención, gestión y operaciones. He visto lo que pasa cuando no invertimos en esto: nos estancamos, nos conformamos con sesgos y, eventualmente, perdemos relevancia en el continuo de la atención (sobre todo porque nuestros avances no son inmediatos, a diferencia de un fármaco).

    Aseguradores y pacientes buscan proveedores que demuestren efectividad. Esa es la realidad. Pero también lo es que debemos seguir esperando más: mejor atención, mayor eficiencia y resultados sin precedentes.

    La buena noticia es que, cuando los resultados se capturan y actúan adecuadamente, todo mejora: confianza clínica, compromiso del paciente, desempeño financiero y, sobre todo, los resultados en salud.

    El mensaje final

    Hemos pasado del "deberíamos" al "debemos". Los resultados ya no son un complemento, sino la moneda central en un sistema que exige responsabilidad como nunca antes.

    Es hora de recalibrar. Si combinamos nuestra experiencia clínica, conocimiento operativo y enfoque en el paciente con datos sólidos de resultados, no solo probaremos nuestro valor, sino que redefiniremos lo que valor significa.

    Crédito fotográfico: Olga Strelnikova, Getty Images

    Susan Lofton es fisioterapeuta con 25 años de experiencia en atención clínica, operaciones y gestión ejecutiva. Ha trabajado en diversos entornos (agudos, rehabilitación, enfermería especializada, atención domiciliaria y ambulatoria), lo que le brinda una visión excepcional de las necesidades de los pacientes y el ecosistema sanitario. Apasionada por mejorar la atención médica, es experta en cumplimiento normativo y estrategias de optimización. Actualmente, se desempeña como VP de Resultados y Transformación Clínica en WebPT y Directora Ejecutiva del Registro de Datos Clínicos Cualificados Keet Outcomes para programas de calidad como MIPS.

    Este artículo forma parte del programa MedCity Influencers. Cualquier persona puede publicar su perspectiva sobre negocios e innovación en salud a través de MedCity News.

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