La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha manifestado su “profunda indignación” ante las recientes declaraciones del presidente y consejero delegado de la autoridad aeroportuaria española Aena, Maurici Lucena. Ha calificado de “alarmismo inapropiado” la sugerencia del operador aeroportués de que las aerolíneas, al reclamar una reducción de tasas, están comprometiendo la seguridad aérea.
El director general de IATA, Willie Walsh, subrayó que la seguridad es la máxima prioridad del sector y señaló que las palabras de Lucena demuestran un desconocimiento de los pilares fundamentales de la aviación. Según Walsh, el derecho de las aerolíneas a defender tarifas rentables no guarda relación con la seguridad de los pasajeros, y considera que esta retórica busca desviar la atención de la falta de base técnica para justificar un incremento del 16% en los cargos aeroportuarios.
“La seguridad es la prioridad número uno de la industria de las aerolíneas y de todo el sector de la aviación en general. La interpretación errónea del presidente de Aena es un ejemplo más de su desconocimiento de los pilares fundamentales de la aviación, tanto en materia de seguridad como económica,” afirmó Willie Walsh.
La asociación de aerolíneas ha argumentado que estas no buscan una infraestructura “excesivamente barata”, como alega el presidente de Aena, sino una estructura de costes que refleje la realidad del mercado.
IATA señala que las aerolíneas se enfrentan actualmente al aumento de los costes regulatorios y medioambientales y a la volatilidad del precio del combustible, factores que ya presionan sus márgenes operativos en un entorno altamente competitivo. Desde el punto de vista económico, IATA ha informado de que Aena ha generado 1.320 millones de euros más de beneficios de lo previsto en los dos últimos períodos regulatorios.
Asimismo, la asociación resalta la brecha de rentabilidad entre ambas partes: mientras que el margen neto de beneficio de Aena en España alcanzó el 36,4% en 2024, el promedio de las aerolíneas europeas fue de solo un 3,5% durante el mismo ejercicio. El organismo también destaca los esfuerzos realizados por las aerolíneas por mantener una conectividad asequible en España, apuntando que, ajustando por inflación, las tarifas aéreas han caído un 9% desde 2019.
En los 15 aeropuertos más importantes del país, este descenso real del precio ha estado entre el 6% y el 37% en la última década, lo que, a juicio de IATA, hace aún más necesaria un estudio riguroso y transparente de las tasas para no gravar la economía. Finalmente, IATA ha reclamado el establecimiento de una regulación aeroportuaria independiente y consensuada que siga los principios de la OACI.
La asociación ha reiterado su disposición al diálogo con Aena para impulsar un enfoque colaborativo, enfatizando que el crecimiento y el desarrollo regional de España dependen de una conectividad eficiente y de una gestión que concilie los intereses de aeropuertos, aerolíneas y pasajeros.