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Si sufres de road rage, no solo estás en buena compañía. Estás en la gran mayoría.
Un estudio reciente de la Fundación AAA para la Seguridad Vial descubrió que el 96% de los conductores admitió tener comportamientos de conducción agresiva en el último año.
Este comportamiento no solo es peligroso. También es contagioso, dijo AAA en un comunicado de prensa del 23 de septiembre.
El estudio encontró que cuanto más se expone un conductor a comportamientos agresivos en la carretera, más probable es que él mismo conduzca de manera agresiva. Este ciclo de conducción agresiva está creando una cultura donde la impaciencia y la hostilidad se están volviendo la norma al volante.
Específicamente, el 92% de los conductores dijo haber tenido recientemente comportamientos agresivos que ponen en peligro a otros, como exceder el límite de velocidad o cerrar el paso a otros coches.
Solo el 11% de los conductores en el estudio admitió actos violentos de road rage en el último año, como chocar otros coches a propósito o enfrentarse a otros conductores.
El estudio también encontró que el tipo de vehículo puede influir en el comportamiento del conductor. Los conductores de coches deportivos, camiones y motocicletas fueron observados como más confrontativos, diciendo que se sentían más poderosos y dominantes al volante.
El estudio también descubrió que fomentar la buena etiqueta en la carretera era la manera más efectiva de reducir la conducción agresiva. Pequeñas acciones como usar las direccionales, dejar que otros se incorporen y saludar con la mano a otros conductores pueden ayudar a calmar situaciones tensas.
"Los conductores se sienten protegidos por dos toneladas de metal y vidrio, lo que los impulsa a actuar de formas que nunca harían cara a cara", dijo Jonathan Alpert, un psicoterapeuta de Nueva York, a Fox News Digital.
"Les aconsejo a mis pacientes que se pregunten: ‘Si no tuviera la protección del auto, ¿cómo manejaría esto?’ Ese simple cambio de perspectiva puede calmar mucha ira".
Para evitar el road rage, Alpert recomienda escuchar música relajante, respirar profundo y tratar de no ver a otros conductores como villanos.
"Recuerden que llegar tarde es mejor que llegar esposado", dijo. "Vean al conductor que les cerró el paso no como un enemigo personal, sino como un humano imperfecto que cometió un error. Y salgan más temprano para no llevar estrés antes de encontrarse con el tráfico".
Alpert dijo que el road rage justifica ayuda profesional cuando se vuelve un patrón.
"Si alguien normalmente pega la cola a propósito, bloquea otros coches o intenta intimidar a la gente, eso ya no son solo malos modales", dijo. "Es una señal de alerta de problemas más profundos, como frustración no resuelta o dificultad para manejar el estrés. Una buena terapia puede ayudar con eso".
Al final, el road rage siempre dirá más sobre ti que sobre los otros conductores, dijo Alpert.
"Si ves a todos en la carretera como enemigos, tu cuerpo reaccionará con lucha o huida. Si vez a otros conductores como personas que cometen errores, igual que tú, el rage pierde su fuerza".
"Al final, controlar tus reacciones no es solo ser educado. Es ser seguro, cuerdo y responsable".