Las nuevas normativas británicas sobre pasaportes podrían impedir la entrada al Reino Unido de niños británicos nacidos en el extranjero a partir de la próxima semana. Por primera vez, los ciudadanos con doble nacionalidad —incluidos menores y bebés— deberán presentar un pasaporte británico para viajar en avión, ferry o tren hacia el país, o bien costear un ‘certificado de derecho de entrada’.
La normativa entrará en vigor desde el miércoles de la próxima semana, y ya ha generado un fuerte rechazo entre británicos en el exterior, quienes se sienten sorprendidos por este cambio en los controles fronterizos. El Bulletin fue contactado por un residente británico en Mallorca que se mostró indignado.
“Soy británico con residencia permanente y vivo a tiempo completo en Mallorca. Tengo dos hijos nacidos en España, de mi novia española. Por ahora solo tienen pasaporte español (tienen 2 años y 4 meses). ¿Se ha percatado del problema al que nos enfrentamos a partir del 25 de febrero?
“Planeábamos visitar a mis padres volando a Gatwick el 26 de febrero y teníamos la intención de solicitar la ETA del Reino Unido para los dos niños (y mi novia). Sin embargo, al parecer, a partir del 25, los nacionales británicos —categoría en la que mis hijos entran automáticamente por nacimiento— solo podrán ingresar con un pasaporte británico vigente (no hay tiempo para solicitarlo, además del coste añadido, habiendo ya pagado por el español cada dos años) o con un certificado de derecho que cuesta la exorbitante cifra de 590 libras (y requiere visita a la embajada). Es una situación absurda.
“Posiblemente nos denieguen el embarque en Palma o nos rechacen la entrada en Gatwick,” afirmó, añadiendo que se trata de un escenario de pesadilla.