El ministerio balear de energía ha sometido a consulta pública el proyecto para una planta de almacenamiento de baterías en Santa María. Al igual que otras ubicaciones propuestas para este fin en Mallorca, esta está generando controversia.
La empresa responsable del proyecto en Santa María es Atlántica Energía Sostenible España. Esta filial española del grupo británico Atlantica Sustainable Infrastructure es la misma que presentó una iniciativa en Pollensa, la cual avanza pese a una fuerte oposición, aunque su escala resulta pequeña en comparación con lo planeado para Santa María.
La planta de Pollensa ocupa aproximadamente 3.000 metros cuadrados, una superficie similar a la de un proyecto presentado para Santa María el pasado otoño y que fue rechazado por unanimidad en un pleno municipal. La nueva propuesta contempla una planta de 27.086 metros cuadrados en suelo rústico entre Santa María y Consell, con una inversión de 19,2 millones de euros.
La solicitud ante el ministerio de energía se tramita como posible proyecto de interés energético regional, una clasificación que la empresa también busca para Pollensa y que obviaría los obstáculos locales. Cuenta con autorización administrativa previa y una evaluación de impacto ambiental.
La oposición de grupos ecologistas y otros colectivos se centra en el uso de suelo rústico para este tipo de desarollo. Se argumenta que debería ubicarse en terrenos ya calificados como industriales, como ha sido el caso en Pollensa; una alternativa más adecuada sería el polígono industrial.
La fase de consulta pública de 30 días permitirá ahora medir el grado de rechazo que genera esta última propuesta.