El sistema de ETA del Reino Unido se vuelve obligatorio para muchos visitantes internacionales que viajan a Gran Bretaña
Crédito: Ivan Marc, Shutterstock
Viajar al Reino Unido ya no es tan sencillo como reservar un vuelo y presentar el pasaporte. A partir del 25 de febrero, millones de visitantes que antes entraban sin visado ahora deben solicitar un permiso de viaje digital conocido como Electronic Travel Authorisation (ETA), un cambio que ya está tomando por sorpresa a los viajeros –especialmente a los nacionales con doble ciudadanía–.
El nuevo sistema afecta a ciudadanos de 85 países, incluidos Estados Unidos, Australia y muchos otros que tradicionalmente viajaban a Gran Bretaña sin necesidad de una aprobación previa. Si bien las autoridades británicas sostienen que esta medida reforzará la seguridad fronteriza y modernizará los controles de inmigración, su implementación ha generado confusión, solicitudes de última hora y obstáculos prácticos para algunos viajeros.
Para turistas, viajeros de negocios y estudiantes de corta duración, el mensaje es claro: sin ETA, no hay embarque.
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Qué es la ETA del Reino Unido y quién la necesita ahora
La ETA es, en esencia, un permiso de viaje digital vinculado directamente a su pasaporte. Permite a los visitantes elegibles viajar al Reino Unido para turismo, viajes de negocios, cursos breves o visitas familiares sin tener que solicitar un visado completo.
Una vez aprobada, la autorización es válida por dos años –o hasta que caduque su pasaporte– y permite estancias múltiples de hasta seis meses.
Es importante señalar que se aplica no solo a quienes visitan el Reino Unido como destino final, sino también a algunos viajeros que transiten por el país. La principal excepción son los pasajeros que permanecen en la zona internacional del aeropuerto y no cruzan el control fronterizo.
Los ciudadanos británicos e irlandeses no necesitan una ETA, al igual que quienes ya requieren visado. También están exentas las personas con estatus de residencia permanente o preestablecida.
El sistema en sí no es completamente nuevo. Se introdujo de forma gradual desde finales de 2023, pero ahora se ha endurecido su aplicación, lo que significa que las aerolíneas y operadores de transporte deben verificar el estatus de ETA de los pasajeros antes de la salida.
Cómo solicitarla, cuánto cuesta y cuándo hacerlo
Solicitar una ETA está diseñado para ser rápido y principalmente a través de una aplicación. Los viajeros deben enviar los detalles de su pasaporte, una fotografía y un breve cuestionario mediante la aplicación móvil oficial del Reino Unido o el portal en línea.
La tarifa actual es de 16 libras, aunque las autoridades ya han indicado que podría subir a 20 libras en el futuro.
La mayoría de las solicitudes se procesan en minutos, pero los funcionarios recomiendan solicitarla al menos tres días hábiles antes de viajar para evitar contratiempos.
Si se aprueba, la ETA se almacena digitalmente, por lo que los viajeros no necesitan imprimir documentos. No obstante, conservar los detalles de confirmación puede ser útil si cambian los planes de viaje o surgen problemas técnicos.
Una negativa no significa automáticamente que el viaje sea imposible, pero sí implica que el viajero debe solicitar un visado en su lugar, sin que exista un proceso de apelación para las decisiones sobre la ETA.
Por qué los ciudadanos con doble nacionalidad enfrentan dificultades inesperadas
Uno de los aspectos más controvertidos de las nuevas normas afecta a los ciudadanos con doble nacionalidad que poseen también la ciudadanía británica.
Dado que los ciudadanos británicos no pueden solicitar una ETA, deben viajar utilizando un pasaporte británico o un certificado que confirme su derecho a entrar al Reino Unido. Esto ha desencadenado una ola de solicitudes urgentes de pasaporte entre quienes antes viajaban utilizando su segunda nacionalidad.
Para algunos residentes de larga duración que obtuvieron la ciudadanía hace años pero nunca solicitaron un pasaporte británico, el cambio ha sido una sorpresa –y costosa. Un pasaporte estándar para adulto cuesta alrededor de 100 libras, mientras que un certificado de derecho de entrada puede superar las 500 libras y tardar semanas en procesarse.
Los viajeros sin la documentación correcta podrían ver denegado su embarque por completo, algo que las aerolíneas ahora son responsables de hacer cumplir mediante controles automatizados vinculados al Ministerio del Interior.
Las autoridades británicas afirman que la comunicación sobre el cambio ha estado en marcha durante meses, pero los viajeros sorprendidos en el extranjero durante la transición sostienen que el período de adaptación ha sido más breve de lo esperado.
Un sistema familiar con precedentes globales
Aunque es nuevo para el Reino Unido, las autorizaciones de viaje tipo ETA ya son comunes en todo el mundo. Estados Unidos, Canadá y Australia operan esquemas similares diseñados para preseleccionar a los viajeros antes de su llegada.
Lo que varía es el coste y el ritmo de implementación. La autorización canadiense es notablemente más barata, mientras que el sistema estadounidense es considerablemente más caro.
Para el Reino Unido, la ETA representa parte de un cambio más amplio hacia la gestión fronteriza digital –un cambio que los viajeros en toda Europa probablemente encontrarán con más frecuencia en los próximos años.
Qué deben hacer los viajeros ahora
Para cualquier persona que planee un viaje al Reino Unido en 2026 y más allá, el enfoque más seguro es simple: verifique su elegibilidad con antelación, solicítela antes de reservar el viaje cuando sea posible, y asegúrese de viajar con el mismo pasaporte utilizado para la solicitud.
El proceso en sí puede ser rápido, pero las consecuencias de pasarlo por alto pueden ser mucho más disruptivas que la solicitud en sí.
A medida que los viajes internacionales se vuelven cada vez más digitales, este último cambio es otro recordatorio de que incluso los viajes sin visado ahora a menudo conllevan un paso adicional –uno que comienza mucho antes de llegar al aeropuerto.