Ubicado em Sa Pobla, un pueblo del interior mallorquín, se encuentra Son Sabater by Zafiro, un alojamiento rural ideal para una escapada de relax. Con vistas panorámicas a la Serra de Tramuntana y al mar de encinares y algarrobos que rodean el hotel, resulta fácil sumergirse en un ambiente de calma y naturaleza en una de las zonas más auténticas de la isla.
Son Sabater se ubica en una hermosa casa señorial mallorquina del siglo XVI, meticulosamente restaurada con gran esmero y atención, respetando los materiales originales, incluida la piedra local, para rendir homenaje a la antigua arquitectura insular. Como explica Antonia Plomer, CEO del Grupo Zafiro, junto a su hermana María: “Invitamos a los viajeros a descubrir un nuevo concepto de hospitalidad que celebra la conexión con la naturaleza y la autenticidad rural.”
La propiedad está muy comprometida con la sostenibilidad ambiental, tomando medidas como la autosuficiencia en el suministro de agua, para minimizar su huella ecológica. Asimismo, una finca preserva la propiedad de 20 hectáreas, que alberga un maravilloso bosque de encinas baleáricas. Son Sabater by Zafiro cuenta con 12 habitaciones y tres villas que ejemplifican el lujo sin pretensiones. La suite de estilo rústico, cuidadosamente curada, combinada con una decoración que presenta materiales naturales, asegura que los huéspedes no quieran abandonar su alojamiento.
Cada habitación del Hotel Son Sabater tiene algo en común: una cama grande e increíblemente cómoda. En cuanto a lo que las distingue, algunas poseen techos inclinados con paredes de piedra rústica, mientras que otras disponen de balcón o pequeña terraza. La gastronomía es uno de los pilares principales de Son Sabater. El restaurante, increíblemente acogedor en su interior, resulta aún más recomendable por las noches en la terraza. En manos de un equipo liderado por el chef mallorquín Lluis Cardell, el sugerente menú del restaurante presenta los productos más típicos y esenciales de la isla. Ejemplos incluyen platos tan sabrosos como mejillones con salsa de sobrasada, arroz meloso de bogavante, tortilla de patata coulant o verduras con queso mallorquín.