El «reinicio» de las relaciones entre el Reino Unido y España acordado el otoño pasado, a raíz del Brexit, parece estar tardando un poco más de lo previsto. Los británicos ya se han enfrentado a largas colas y a la confusión del nuevo sistema de entrada/salida EES en los aeropuertos, y ahora parece que España y el Reino Unido aún no han alcanzado un acuerdo sobre la validez de los permisos de estacionamiento para personas con discapacidad (Blue Badge) en territorio español.
Desde el Brexit, se están llevando a cabo negociaciones sobre el reconocimiento y uso de estos permisos británicos en algunos países europeos. En el caso de España, aún no está decidido si se reconocen los Blue Badges del Reino Unido, por lo que la mejor recomendación es consultar con la embajada española antes de viajar.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) señala: «En España, la competencia para emitir tarjetas de estacionamiento para conductores con discapacidad recae en las autoridades locales y regionales. La tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad sigue un esquema europeo; es decir, la tarjeta de un conductor español es válida en cualquier otro país europeo».
Se aconseja a los conductores que verifiquen las normativas locales sobre si pueden estacionar en vías donde normalmente está prohibido, a menos que existan concesiones específicas que lo permitan. El ministro de Transporte, Simon Lightwood, ha aclarado la situación del permiso británico en el extranjero, anunciando que se ha conseguido su reconocimiento formal con Francia, mientras que un acuerdo definitivo con España ya vislumbra en el horzonte.
Esta situación surge tras la incertidumbre que han afrontado los viajeros británicos respecto a la aceptación de sus permisos de estacionamiento para personas con discapacidad en los destinos turísticos europeos tras el Brexit. Los conductores británicos que se dirijan a España deberán esperar un poco más, ya que el Departamento de Transporte ha confirmado que actualmente están «trabajando en el acuerdo final» con las autoridades españolas para garantizar el mismo nivel de reciprocidad. El gobierno espera que este asunto se resuelva en breve, lo que permitirá a los titulares de estos permisos «viajar con confianza» a los dos destinos mediterráneos más populares para el Reino Unido.