En su sitio web, el grupo indicó que había detectado un “problema de calidad” en un ingrediente proveniente de uno de sus proveedores principales.
“Nestlé ha realizado análisis de todo el aceite de ácido araquidónico y de las mezclas de aceite correspondientes utilizadas en la fabricación de los productos de nutrición infantil potencialmente afectados,” señaló en su portal.
“Hasta la fecha no se han confirmado casos de enfermedad relacionados con los productos involucrados.”
Nestlé afirmó que mantiene contacto con las autoridades de los países correspondientes “para garantizar que se tomen las medidas necesarias”.
“Nestlé garantiza a los padres y cuidadores que está ejecutando las acciones pertinentes, incluyendo una retirada de productos cuando sea preciso.”
Nestlé Francia comunicó que está llevando a cabo una “retirada preventiva y voluntaria” de ciertos lotes de sus fórmulas infantiles Guigoz y Nidal, tras nuevas investigaciones que revelaron la posible presencia de cereulida, una toxina que puede provocar trastornos digestivos.
La empresa publicó imágenes en las versiones locales de su web mostrando los números de lote de los productos afectados, que se comercializan bajo distintas denominaciones. En Alemania se distribuyen como Beba y Alfamino.
Nestlé facilitó instrucciones para la devolución de los productos y la obtención de un reembolso, así como un número de teléfono para atender las consultas de los consumidores.