Conducir con el parabrisas helado puede acarrear multas de hasta 200 € en España.
Crédito: Natallia Ploskaya, Shutterstock
En una mañana fría, es una escena que la mayoría de conductores conoce bien. Vas con prisa, el coche ha pasado la noche en la calle y el parabrisas sigue cubierto de hielo. Raspas una pequeña porción, te subes y confías en que sea suficiente.
En España, esa decisión precipitada puede costarte ahora hasta 200 €.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha instruido a la Guardia Civil para que intensifique los controles en carretera durante los episodios de frío, centrándose en un aspecto por encima de todo: la visibilidad. Si los agentes consideran que tu visión de la calzada no es lo suficientemente clara, pueden multarte en el acto, incluso si no has provocado ningún accidente.
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Y sí, eso incluye conducir con los cristales helados o empañados.
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Según fuentes de tráfico, la campaña se ha intensificado durante las recientes olas de frío, especialmente en zonas donde los coches suelen permanecer en la intemperie durante la noche. La razón es simple: un conductor que no ve correctamente se considera un riesgo, independientemente de la velocidad a la que circule.
La normativa española exige a los automovilistas mantener una visibilidad clara y suficiente en todo momento. Esto no se aplica solo al parabrisas, sino a todas las superficies vítreas que afecten al campo visual del conductor. Si el hielo, el vaho, la suciedad o incluso los daños en el cristal la obstaculizan, los agentes están facultados para intervenir.
Es importante señalar que la multa puede imponerse sin que haya ocurrido ningún incidente. Basta con que el agente considere que la visibilidad del conductor está comprometida.
Para muchos automovilistas, especialmente en las regiones del interior más frías, esto ha supuesto una desagradable sorpresa.
Hábitos cotidianos que pueden suponer una multa
Lo que está pillando desprevenidos a los conductores es que muchas de las situaciones sancionadas son actos que no siempre se perciben como infracciones. Salir con la escarcha aún adherida al parabrisas, depender de los limpiaparabrisas para despejar el hielo o conducir mientras el cristal sigue empañado pueden interpretarse como contravenciones.
Las grietas o impactos de piedra en la línea de visión del conductor también pueden ser motivo de sanción, así como las pegatinas, los soportes de succión u otros objetos adheridos al parabrisas. Incluso si llevan ahí meses, pueden convertirse en un problema durante una parada rutinaria.
Aunque estas multas no conllevan la pérdida de puntos, la sanción de 200 € es suficiente para que la mayoría de conductores se lo piense dos veces, máxime cuando se impone durante un trayecto cotidiano.
¿Están siempre justificadas estas multas? No necesariamente
Los expertos legales señalan que, si bien la normativa sobre visibilidad es clara, la forma en que se imponen las sanciones puede variar. Desde Pyramid Consulting, una firma especializada en derecho de tráfico, apuntan que algunas sanciones se basan en descripciones vagas y carecen de pruebas concretas de que la visibilidad estuviera realmente mermada.
En esos casos, la multa podría ser recurrible. Los motivos habituales incluyen la falta de pruebas suficientes, la incorrecta clasificación de la infracción o errores procedimentales. Cada situación dependerá de lo que el agente haya consignado en el momento y de cómo se haya documentado la sanción.
No obstante, los letrados subrayan que recurrir una multa no exime de la responsabilidad básica que recae sobre el conductor. Si la visibilidad es dudosa, la opción más segura es esperar a que el cristal esté completamente despejado.
El mensaje de la DGT es directo
Las autoridades no piden perfección, pero sí exigen sentido común. Si no ves correctamente, no deberías conducir. Con la persistencia del invierno en gran parte de España, es poco probable que la vigilancia se relaje en breve.
Así que, la próxima vez que te tiente rascar solo el hielo necesario para “ir tirando”, recuerda esto: unos minutos más al frío son mucho más baratos que una multa de 200 €.
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