Un conductor ha sido multado con 200 euros por no activar las luces de emergencia de su vehículo durante una avería, a pesar de haber colocado correctamente la señal V-16. Este caso subraya un error cada vez más frecuente entre los conductores españoles desde que este dispositivo devino obligatorio el 1 de enero. Las autoridades de tráfico insisten en que ambos sistemas deben emplearse de forma conjunta para garantir la seguridad vial.
El incidente ha movido a las fuerzas de seguridad a lanzar una advertencia contundente: la baliza V-16 no sustituye a las advertencias, sino que complementa la señalización tradicional del vehículo. La combinación de ambos elementos es esencial para alertar con suficiente antelación al resto de usuarios, especialmente en condiciones de visibilidad reducida o tráfico denso. Cuando un vehículo queda inmovilizado en la vía, el conductor debe seguir un protocolo específico que auna varios elementos de seguridad.
En primer lugar, resulta imprescindible activar inmediatamente las luces de emergencia, comúnmente denominadas warnings o intermitentes. Este sistema, identificado por el triángulo rojo en el salpicadero, constituye la primera señal visual para los conductores que se aproximan. A continuación, y priorizando siempre la seguridad personal, el conductor debe situar la baliza V-16 en la parte más elevada posible del vehículo, preferiblemente en el techo. Este dispositivo luminoso, visible desde gran distancia, refuerza la señalización y permite a los demás usuarios detectar el peligro con mayor anticipación.
La DGT recomienda guardar la baliza en lugares accesibles como la guantera o el compartimento lateral del coche. La normativa establece que ambos sistemas deben funcionar de modo simultáneo mientras el vehículo permanezca detenido en la calzada o el arcén. Esta redundancia en la señalización es crucial, particularmente de noche, con niebla o en carreteras sinuosas donde la visibilidad se ve comprometida.
El marco sancionador relacionado con los dispositivos de emergencia en España abarca distintas infracciones con sus correspondientes multas. No portar la señal V-16 o emplear un modelo no homologado se sanciona con 80 euros. Esta penalización está vigente desde que la DGT hizo obligatorio este dispositivo para sustituir progresivamente los triángulos de emergencia tradicionales. No obstante, las sanciones más elevadas son por el uso indebido de las luces de emergencia. Omitir la activación de las advertencias cuando el vehículo está inmovilizado en la vía puede acarrear multas de hasta 200 euros.
La misma cifra aplica cuando un conductor no señaliza una frenada brusca que suponga un peligro para el tráfico posterior. Por otro lado, el mal uso de las luces de emergencia también se penaliza. Justificar paradas no autorizadas, aparcar en doble fila o activar las advertencias durante atascos sin que el vehículo esté realmente inmovilizado puede conllevar multas de entre 80 y 200 euros, en función de la gravedad de la infracción y las circunstancias concretas de cada caso.