Los aspirantes a conductor celebran aprobar el examen teórico mientras España introduce cambios en la prueba de la DGT.
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Los aspirantes a obtener el permiso de conducir en España se enfrentan a un cambio notable en 2026, dado que la Dirección General de Tráfico (DGT) implementa modificaciones en su prueba teórica. El objetivo es alejar a los candidatos de la memorización mecánica y orientarlos hacia la concienciación sobre riesgos reales. Introducida el 5 de febrero, esta actualización refleja una tendencia europea más amplia centrada en una preparación para la conducción más segura e intuitiva, que va más allá del mero recuerdo de manuales.
El examen teórico sigue siendo el primer escollo para cualquiera que busque el carné de conducir español, evaluando el conocimiento de las normas de circulación, la seguridad vial y el comportamiento responsable al volante. No obstante, el nuevo formato señala una clara evolución en cómo se evalúa dicho conocimiento, priorizando la percepción, la reacción y la comprensión de los riesgos cotidianos de la carretera.
Las preguntas con vídeo remodelan el examen teórico de la DGT en España
La incorporación más llamativa es la inclusión de una pregunta basada en un vídeo, diseñada para situar a los candidatos en escenarios de tráfico realistas donde deben identificar peligros potenciales. Este cambio fomenta que los futuros conductores interpreten situaciones dinámicas, en lugar de depender puramente de respuestas memorizadas.
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Los responsables de educación vial afirman que el objetivo es ayudar a los aspirantes a desarrollar el juicio rápido que se requiere al volante. Mediante el análisis de imágenes en movimiento y el reconocimiento del peligro en contexto, los candidatos demuestran su capacidad para aplicar los principios de seguridad en la práctica; una habilidad mucho más relevante para la conducción diaria.
España no está sola al adoptar este enfoque. Elementos audiovisuales similares ya se han integrado con éxito en los exámenes teóricos de países como Alemania, Francia y Finlandia, donde las autoridades reportan una mayor concienciación sobre riesgos entre los noveles.
A pesar de la innovación, la estructura general del examen sigue siendo familiar. Los candidatos seguirán enfrentándose a 30 preguntas tipo test con tres respuestas posibles, aunque la duración total podría extenderse ligeramente para acomodar el tiempo necesario para visualizar el fragmento de vídeo.
Validez, tasas y normas de repetición del examen teórico de conducir en España
Aprobar el examen teórico marca un hito importante, pero los aspirantes deben actuar dentro de un plazo establecido. Una vez declarados aptos, los candidatos disponen de dos años para completar y superar la prueba práctica de conducción. De no hacerlo, el resultado del teórico caduca, lo que obliga a reiniciar el proceso.
Las normas administrativas permanecen inalteradas. El pago de la tasa oficial del examen –fijada en 94,05€ en 2025– otorga a los candidatos acceso a dos convocatorias dentro del proceso de examen, permitiendo un suspenso sin coste adicional. Esta estructura ofrece cierta flexibilidad y, a la vez, incentiva a los solicitantes a progresar con eficiencia por las etapas teórica y práctica.
Explicación de la duración del examen, consejos de preparación y plazos de reserva
La gestión del tiempo sigue siendo un factor decisivo durante la prueba teórica. Los candidatos disponen de 30 minutos para responder el cuestionario, lo que efectivamente permite alrededor de un minuto por pregunta. Los expertos recomiendan mantener un ritmo constante, evitar las dudas excesivas y emplear el tiempo restante en repasar las respuestas inciertas.
Reservar la fecha del examen puede ser menos previsible. La disponibilidad de citas varía significativamente según la demanda en las jefaturas de Tráfico locales, lo que implica que los tiempos de espera difieren de una provincia a otra. En muchos casos, los aspirantes reciben la confirmación de su fecha de examen poco antes de la prueba, una vez se tramitan las solicitudes y se asignan las plazas disponibles.
Para los aspirantes a conductor, la actualización de 2026 representa más que un simple ajuste procedimental. Refleja un énfasis creciente en un comportamiento vial más seguro, una percepción de peligro más aguda y una comprensión práctica; cualidades que se extienden mucho más allá de la sala de examen y se proyectan en las carreteras españolas, cada vez más complejas.