Las relaciones entre España y su aliado europeo Alemania se han deteriorado gravemente en la última semana, tras el choque entre ambos países por la aparente reticencia del canciller alemán Friedrich Merz a enfrentarse al presidente Trump.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, declaró sentirse “sorprendido” por la falta de solidaridad alemana, después de que Merz permaneciera en silencio en la Casa Blanca mientras Trump profería su ya infamante diatriba contra España.
El presidente estadounidense elogió a Merz y al líder de la OTAN, Mark Rutte, antes de criticar ferozmente a España por su gasto en la Alianza y realizar una amenaza sin precedentes de cortar todo el comercio, debido a la negativa de Madrid a permitir el uso de las bases conjuntas en Andalucía para los continuados ataques contra Irán.
“Y ahora España dice que no podemos usar sus bases, y está bien, no queremos, podríamos usarlas si quisiéramos, podríamos volar y usarlas”, declaró Trump a los periodistas en el Despacho Oval.
“Así que vamos a cortar todo el comercio con España, no queremos tener nada que ver con España.”
Tras la reunión, Merz alegó que había optado por no defender a un estado miembro de la Unión Europea porque no deseaba “agrabar” la situación reprendiendo a Trump en público.
Posteriormente, Merz informó a la prensa de que había comunicado al presidente en privado que no se pueden imponer sanciones económicas, como cortar todo el comercio, a un único país de la UE.
Sin embargo, la respuesta de Merz ha hecho poco por calmar la creciente indignación en Madrid.
Al hablar el lunes en una entrevista con POLITICO, la vicepresidenta Yolanda Díaz acusó al gobierno alemán de ser “vasallos que rinden pleitesía a Trump” y de no demostrar el “liderazgo” requerido en la era moderna.
Stefan Kornelius, portavoz de Merz, intentó quitar hierro al asunto, afirmando a POLITICO que “la relación no está para nada tensa”.
Pero admitió que Merz y el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, no han hablado desde la visita del líder alemán a Washington el pasado fin de semana.
Señaló que Merz intentó llamar a Sánchez en dos ocasiones sin poder localizarle porque tenía un número incorrecto, ya que Sánchez lo cambia con frecuencia por razones de seguridad.
Según un portavoz del gobierno español, la información de contacto actualizada ya ha sido enviada a Berlín, pero los dos líderes aún no han mantenido una conversación.
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