El Govern balear ha instado al Ministerio para la Transición Ecológica de España a modificar el catálogo nacional de especies exóticas invasoras. La propuesta pretende clasificar todas las culebras colúbridas introducidas como invasoras en todo el archipiélago, al tiempo que exime a las especies autóctonas como la culebra magrebí (Macroprotodon mauritanicus) y la culebra viperina (Natrix maura) en Mallorca y Menorca, así como la culebra de escalera (Zamenis scalaris) en Menorca.
El cambio propuesto reforzaría el marco técnico y jurídico para las operaciones de control en curso en Mallorca, integrándolas en los planes de gestión existentes, modelados según las exitosas iniciativas de Ibiza y Formentera. Estos esfuerzos se enmarcan en la Estrategia para la Gestión, Control y Potencial Erradicación de Serpientes Invasoras en Islas, aprobada por el ministerio en julio de 2018.
El Real Decreto 630/2013 ya había incluido estas especies en el catálogo, aunque su alcance se limitaba a Ibiza y Formentera. Las islas experimentaron las primeras invasiones de serpientes a principios de la década de 2000, principalmente a través de la importación de olivos y plantas ornamentales. Estos reptiles han tenido un efecto devastador en la fauna autóctona, particularmente en la lagartija endémica de Ibiza (Podarcis pityusensis).
Amenaza creciente en Mallorca
Aunque las poblaciones de serpientes en Mallorca aún no han alcanzado las densidades observadas en Ibiza y Formentera, su dispersión representa una amenaza creciente para la fauna local. Entre las especies registradas en la isla figuran la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis), la culebra de escalera (Zamenis scalaris), la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) y la culebra verde y amarilla (Hierophis viridiflavus).
Esfuerzos de conservación y control
El gobierno ha destinado 2,5 millones de euros al control de ofidios en Ibiza y Formentera, casi triplicando la inversión previa. La campaña emplea ahora 2.600 trampas –un 35% más que en 2024– y un equipo ampliado del COFIB con 13 técnicos especializados. Asimismo, se han establecido dieciocho reservas urbanas para la lagartija de Ibiza en parques y colegios, junto con una colaboración con el Zoo de Barcelona para la conservación ex-situ de las especies de lagartija endémicas de las Illes Balears.