Mirando la serie fotográfica *Entre Líneas* de Skye Liuke Wang, tenía que detenerme constantemente para no pasar rápido por las imágenes. Exigen lentitud, o al menos a mi me hicieron ir más despacio.
Nada en estas fotos llama la atención de forma evidente, no hay ángulos dramáticos ni colores fuertes, pero aún así la ciudad habla, si prestas atención. Y es en esas pausas que vi Shanghái de otra manera, a través de los ojos de Skye. Cuando los rascacielos y el espectáculo desaparecen, la ciudad se siente más vivida y presente.
Los orígenes de Skye moldean discretamente todo lo que hace. Creció en las montañas Dabie, una zona tranquila y remota del centro de China. Allá la vida transcurría lenta, a su propio ritmo, y se sentía completamente distinta a las calles abarrotadas y los edificios enormes con los que después viviría. Al mudarse al Reino Unido, siguió trabajando en fotografía, literatura y curaduría, todas prácticas creativas que ya exploraba en China. Asumió proyectos que le permitieron ver las cosas desde distintos ángulos, moviéndose entre culturas, ciudades y modos de ver. Luego regresó brevemente a Shanghái, y le impactó cómo la ciudad podía sentirse familiar y extraña a la vez. El perfil urbano que imaginó de niña seguía ahí, pero escondidas entre él había calles ocultas y callejones viejos; son lugares que parecen haber sobrevivido al ajetreo de la vida moderna. Están, en cierta forma, olvidados, pero siguen vivos, llenos de detalles humanos, pequeños gestos que le dan a la ciudad su propio latido entre tantas torres y neón. Hay una delicadeza en cómo ella observa los gestos humanos. Con esta perspectiva intercultural, su trabajo captura la vida espontánea, llena de significado sutil.
Descubrí que su serie *Entre Líneas* no se detiene en el espectáculo obvio de Shanghái, ni las tiendas de lujo ni los rascacielos llaman la atención. Lo que me quedó e intrigó fueron los momentos más silenciosos, como la ropa tendida entre edificios, los callejones estrechos escondidos, y los pequeños detalles cotidianos que la ciudad realiza mientras casi nadie se fija.
*Un Pasaje Bajo Compresión*, serie *Entre Líneas*
Una parte de la serie es *Un Pasaje Bajo Compresión*. Muestra un angosto callejón que se extiende hacia adelante, apretado entre edificios antiguos y otros más modernos y altos detrás. Hay gente caminando, pero es casi casual; se ven en paz. El callejón parece soleado y acogedor. Estas pequeñas figuras están atrapadas en la ambición vertical de la ciudad. Me imaginé cómo se sentiría vivir allí, estar en ese ambiente de forma permanente; estás apretado, pero rodeado de tanta altura. Es como un pequeño mundo separado dentro de la ciudad moderna, casi claustrofóbico, pero de un modo que te hace notar las pequeñas cosas y quizás sentirte seguro en esos espacios reducidos.
*Vida Doméstica, Suspendida*, serie *Entre Líneas*
En *Vida Doméstica, Suspendida*, se ve una mujer colgando ropa en el viejo callejón; la escena parece bastante discreta y ordinaria, pero a través del lente de Skye se siente tierna y cálida. Al verla, pensé en cómo las rutinas domésticas persisten en silencio, incluso cuando el espacio es reducido o la vida es presión; cada uno lo vive en distintos lugares y formas. Son gestos pequeños, muy humanos, tender la ropa para que se seque, algo muy diario que todos hacemos, pero capturados por ella de un modo que me hizo fijarme en ellos de verdad. Es algo que no suele verse en fotos que capturan la gran ciudad moderna de Shanghái. La expresión de la mujer también me llamó la atención. Se ve cansada, quizás desgastada por la vida, pero sigue adelante, continuando en silencio.
*Interior, Observado*, serie *Entre Líneas*
*Interior, Observado* también es muy intrigante. Aquí, Skye nos invita a asomarnos a la vida cotidiana de alguien. Sombras y reflejos desdibujan dentro y fuera, pasado y presente, con imágenes históricas colgadas en la pared, personales e históricas. Te hace pensar en las personas que viven ahí, sus mañanas, sus rutinas y los objetos con los que contactan cada día. Es íntimo pero no invasivo, algo que a veces es difícil lograr en fotografía. Skye deja que la escena respire. Las plantas también le daban vida a la imagen.
*Mensajes No Enviados*, serie *Entre Líneas*
La serie incluye otras piezas hermosas, como *Infraestructura Cotidiana* y *Mensajes No Enviados*, que son casi meditativas. Contadores, tuberías, pilas de lavar desgastadas, cosas que normalmente pasamos por alto sin pensar, son capturadas de repente de una manera muy significativa. Y el buzón en la pared, rodeado de escritura vieja y descolorida… con algo de basura apilada adentro. Te hace imaginar que alguien esperaba cartas con ansias y revisaba este buzón a menudo, esperando noticias buenas o malas. Ahora es solo historia, y la basura dentro también da un toque de ironía. La imagen está llena de comunicación sin respuesta, intenciones nunca entregadas. Me puse a pensar en las personas que dejaron esas huellas, qué significaban, qué esperaban.
La técnica de Skye también importa aquí. Usó película, nada especial, pero perfecta para este enfoque. Hay una espontaneidad y textura que la fotografía digital no capta igual, especialmente para esta serie, una sensación nostálgica pero con mucha vida. Estas imágenes se sienten inmediatas, casi accidentales, pero claramente guiadas por alguien que está prestando atención; son pequeños momentos ordinarios de la vida en una gran ciudad moderna, capturados por Skye, que ve belleza en los detalles. Hay paciencia y planeación en el encuadre, en la luz, en el acto mismo de notar. La belleza de su trabajo es que no grita, sino que susurra, o incluso tararea; es una sensación sutil pero reconfortante la que te deja. Y si escuchas, si realmente ves, comenzarás a notar la ciudad de otra forma. Lo ignorado se vuelve expuesto y exagerado. *Entre Líneas* es, creo, sobre memoria, desubicación y las contradicciones de la vida moderna, pero también sobre prestar atención a lo que se nos pasa en el ajetreo.
Terminé de ver estas fotografías con una extraña quietud, una sensación de calma, y me di cuenta que me volví un poco más consciente de los espacios a mi alrededor, de las huellas que la gente deja, de la vida que persiste incluso bajo presión; al fin y al cabo, todos somos visitantes en este viaje, como las personas en las fotos de Skye. Creo que ese es un talento raro en la fotografía, el hacerte sentir cosas, sin presumir, sin explicar demasiado o nada, sin insistir. Y esa, para mi, es la fortaleza única de Skye Liuke Wang como artista fotógrafa.
Skye Liuke Wang
Más información sobre el trabajo de Skye Liuke Wang puede encontrarse en su sitio web: https://skye-wang.com