Sofia Ferreira Santos y Alicia Curry
Reuters
Al menos 39 personas han fallecido y decenas más han resultado heridas tras el choque de dos trenes de alta velocidad en el sur de España, según ha informado la Guardia Civil del país.
Las autoridades locales han descrito el incidente, ocurrido cerca de la ciudad de Córdoba, como el peor accidente ferroviario en España en más de una década.
Se espera que el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, visite el lugar este lunes, donde continúan las labores de rescate.
Esto es lo que sabemos sobre el incidente hasta el momento.
¿Dónde ocurrió el accidente?
El choque se produjo alrededor de las 19:45 hora local (18:45 GMT) del domingo, aproximadamente una hora después de que uno de los trenes saliera de Málaga con destino a Madrid.
El tren descarriló y se cruzó a la vía contraria, dijo el operador Adif.
Luego colisionó con un tren que venía en sentido contrario, desde el sur de Madrid hacia Huelva, el cual fue empujado contra un terraplén paralelo a las vías, explicó el ministro de Transportes, Óscar Puente, el domingo.
La mayoría de los fallecidos y heridos se encontraban en los vagones delanteros del tren con destino a Huelva, añadió.
¿Qué causó el accidente?
La causa del descarrilamiento sigue sin estar clara.
Las autoridades dicen que se ha abierto una investigación, pero no se espera que determine lo sucedido hasta dentro de al menos un mes.
Puente describió el accidente como “extrañísimo” y dijo que todos los expertos ferroviarios consultados por el gobierno “están tremendamente desconcertados”.
El presidente del operador ferroviario estatal, Renfe, dijo haber “descartado” que el incidente se debiera a exceso de velocidad o error humano.
Álvaro Fernández Heredia declaró a la radio nacional RNE que, incluso si hubiera habido un error, un sistema del tren lo habría corregido.
Añadió que ambos trenes circulaban por debajo del límite de velocidad máxima en ese tramo de vía. Sugirió que una fallo mecánico o un problema de infraestructura son causas más probables.
¿Queda gente atrapada en los trenes?
En los dos trenes, operados por Iryo y Renfe, había unos 400 pasajeros y personal, según un comunicado de Renfe.
No está claro si todavía hay personas atrapadas dentro de los vagones, pero los equipos de rescate ya están en el lugar.
“El problema es que los vagones están retorcidos, así que el metal está retorcido con la gente dentro”, dijo Francisco Carmona, jefe de bomberos de Córdoba, a RTVE.
“Incluso hemos tenido que sacar a un fallecido para poder llegar a alguien con vida. Es un trabajo duro y delicado”, añadió.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, dijo a Canal Sur que esperan por “maquinaria pesada” para “levantar prácticamente” partes del segundo tren, que “ha llevado la peor parte del accidente”.
Hasta que esa maquinaria pueda hacer su trabajo y liberar los vagones, los servicios de emergencia no podrán comenzar a “buscar e identificar” a las posibles víctimas restantes, agregó.
¿Quiénes son las víctimas?
Las 39 víctimas mortales aún no han sido identificadas. Puente dijo que el número de fallecidos “todavía no es definitivo” ahora que comienzan las investigaciones.
Hasta el mediodía del lunes, 112 personas habían recibido asistencia médica, 43 de las cuales permanecen hospitalizadas, según los servicios de emergencia locales.
Entre las 43 víctimas que siguen en el hospital:
- Cuatro son menores de 18 años, incluido uno en cuidados intensivos.
- Doce adultos también están en cuidados intensivos.
¿Qué han dicho los supervivientes?
Los pasajeros del tren con destino a Madrid describieron el momento del impacto como un “terremoto” que rompió las ventanas, movió el equipaje y tiró a la gente al suelo.
“Yo iba en el primer vagón. Hubo un momento en que se sintió como un terremoto y el tren efectivamente había descarrilado”, contó el periodista Salvador Jiménez a Canal Sur. “Había gente gritando, pidiendo médicos”, añadió.
Otro pasajero, Lucas Meriako, dijo a La Sexta Noticias que iba en el quinto vagón del mismo tren cuando empezó a “notar unos golpes” que se hicieron cada vez más fuertes.
“Nos pasó otro tren y todo empezó a vibrar. Hubo una sacudida por detrás y la sensación de que el tren entero se iba a deshacer”, describió.