COMUNICADO
La economía china se expandió un 4,8% en el trimestre julio-septiembre, el ritmo anual más lento en un año, lastrada por las tensiones comerciales con Estados Unidos y la débil demanda interna.
Los datos del tercer trimestre representaron el ritmo de crecimiento más débil desde el mismo período de 2022, y se comparan con una expansión del 5,2% en el trimestre anterior, según informó el gobierno este lunes. En el conjunto de los primeros nueve meses del año, la segunda economía mundial creció a un ritmo anual del 5,2%.
A pesar de los aranceles más elevados impuestos por el entonces presidente estadounidense Donald Trump a las importaciones procedentes de China, las exportaciones se han mantenido relativamente sólidas, en la medida en que las empresas han diversificado sus ventas hacia otros mercados globales.
Las exportaciones chinas hacia Estados Unidos cayeron un 27% interanual en septiembre, no obstante el crecimiento de sus exportaciones globales alcanzó un máximo de seis meses, con un aumento del 8,3%.
Las exportaciones de vehículos eléctricos se duplicaron en septiembre en comparación con el año anterior, mientras que las ventas domésticas de automóviles de pasajeros aumentaron un 11,2% interanual el mes pasado, tras un alza del 15% en agosto, de acuerdo con datos publicados la semana pasada.
Las tensiones entre Pekín y Washington se mantienen elevadas, y existe incertidumbre sobre si Trump y el líder chino, Xi Jinping, procederán con la reunión propuesta para una cumbre regional a finales de este mes.
Xi y otros miembros del gobernante Partido Comunista celebrarán este lunes una de las reuniones políticas más importantes del año en China, donde se establecerán los objetivos de política económica y social para los próximos cinco años.
Recesión del Sector Inmobiliario
La economía se desaceleró en el último trimestre, coincidiendo con las medidas adoptadas por las autoridades para contener las agresivas guerras de precios en sectores como la industria automovilística, motivadas por el exceso de capacidad.
China afronta además otros desafíos, entre ellos una prolongada desaceleración del sector inmobiliario, que continúa afectando al consumo y a la demanda interna.
Los datos publicados el lunes revelaron que las ventas de propiedades residenciales en China cayeron un 7,6% en valor en el período enero-septiembre en términos interanuales. La producción industrial aumentó un 6,5% el mes pasado, el ritmo más rápido desde junio, pero el crecimiento de las ventas minoristas se desaceleró hasta el 3%.
La agencia de calificación S&P estima que las ventas de viviendas nuevas a nivel nacional descenderán un 8% en 2025 en comparación con el año anterior, y entre un 6% y un 7% en 2026.
El Banco Mundial prevé que la economía china crezca a una tasa anual del 4,8% este año. El objetivo oficial de crecimiento del gobierno se sitúa en torno al 5%.
Consumo Anodino en la Semana Dorada
Los mercados de valores chinos registraron alzas este lunes, con el Hang Seng de Hong Kong subiendo un 2,42% y el índice compuesto de Shanghái un 0,63%.
Un portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas afirmó que China cuenta con una "base sólida" para alcanzar su objetivo de crecimiento para el ejercicio anual, si bien aludió a complicaciones externas –incluidas las fricciones comerciales con Estados Unidos y otros socios, así como las políticas proteccionistas en numerosos países– como factores subyacentes a la desaceleración.
El vigoroso crecimiento financiero de China en el primer semestre de este año le proporciona "cierto colchón" para alcanzar la meta de crecimiento, según declaró Lynn Song, economista jefe para la Gran China de ING Bank.
No obstante, el gasto durante el festivo nacional de ocho días de la Semana Dorada en octubre resultó "ligeramente decepcionante", lo cual refleja la frágil confianza de los consumidores y la demanda, según señalaron analistas de Morningstar en un informe de este mes.
La Trayectoria de los Tipos de Interés Chinos
La inversión en fábricas, equipamiento y otros "activos fijos" se redujo un 0,5% en el último trimestre, lo que subraya la debilidad de la demanda interna. Esto también se ha reflejado en los precios, que han seguido una trayectoria descendente tanto al nivel del consumidor como al por mayor.
Existe margen para que el gobierno implemente más medidas, sostuvo Song. "(Estamos) a la espera de ver si se adoptarán más iniciativas para apuntalar el consumo y el mercado inmobiliario, en un contexto en el que el impacto de las políticas anteriores comienza a diluirse", añadió.
Los economistas también anticipan una posible reducción de los tipos de interés por parte del banco central de China antes de que finalice el año, medida que podría estimular un mayor gasto e inversión.
Es probable, además, que la economía china se frene aún más en 2026, según Jacqueline Rong, economista jefe para China de BNP Paribas. La experta señaló que todo apunta a que la inversión inmobiliaria en el país continuará su descenso, al tiempo que se prevé que el actual boom de la inteligencia artificial –que ha contribuido a impulsar la economía y avivado una recuperación en el mercado de valores– pierda intensidad.