Los investigadores que analizan el origen del brote de peste porcina africana en España indican que la variante detectada en jabalíes de Cataluña difiere de la utilizada en un laboratorio de alta seguridad cercano.
Anteriormente, se había especulado con que la enfermedad pudo haberse filtrado desde alguna de las cinco instalaciones de investigación ubicadas en un radio de 20 kilómetros de Bellaterra, el municipio catalán donde se identificó inicialmente el virus.
Esta línea de investigación surgió tras un informe del Ministerio de Agricultura que señalaba que la cepa hallada en los jabalíes catalanes se asemejaba a una detectada en Georgia en la década de 2000, y no a otras variantes circulantes en la UE.
“El hallazgo de un virus similar al que circuló en Georgia no descarta, por tanto, que su origen esté en una instalación de contención biológica”, afirmó el ministerio.
La atención se centró, en particular, en un laboratorio: el centro de investigación IRTA-CReSA, que empleaba cepas de la enfermedad en estudios experimentales y desarrollo de vacunas.
El mes pasado, efectivos de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil registraron dicho laboratorio con una orden judicial, al estar la instalación investigada por delitos ambientales relacionados con el brote.
No obstante, esta teoría prácticamente se ha desvanecido después de que el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona anunciara que la variante encontrada en los jabalíes no coincide con la cepa empleada por los investigadores del centro.
El IRB constató que el ADN no es coincidente y considera que el virus podría ser una nueva variante, menos virulenta, generada por mutaciones acumuladas.
En una rueda de prensa la semana pasada, el profesor del IRB Toni Gabaldón afirmó que el origen preciso del brote quizá nunca llegue a determinarse con certeza.
Hasta el momento, el Ministerio de Agricultura ha confirmado 47 casos del virus, todos hallados en jabalíes muertos cerca de la zona donde se detectó la enfermedad a finales de noviembre.
La peste porcina africana es inocua para los humanos, pero potencialmente letal para los cerdos. El ministerio advierte de que su propagación a las explotaciones porcinas sería catastrófica para el sector.
España es el tercer mayor exportador mundial de porcino y aproximadamente un tercio de sus mercados ha impuesto algún tipo de restricción ante el temor a la propagación del virus.
La industria exportadora de porcino tiene un valor anual aproximado de 8.800 millones de euros.
Haga click aquí para leer más Noticias de España de The Olive Press.