Desde el punto de vista económico, el traslado les ha supuesto un alivio ante los elevados costes de la vida. Crédito de la foto: JASON BADILLO SALINAS/Shutterstock
Una familia británica ha abandonado la vida urbana en el Reino Unido para adquirir un cortijo en Cantoria, Almería, por 40.000 euros, transformándolo en un hogar autosuficiente y de bajo coste. Su historia ha sido recogida por medios tanto españoles como británicos, poniendo de relieve una tendencia creciente entre expatriados que buscan estilos de vida rurales asequibles fuera de sus países de origen.
La familia, compuesta por Callum y Jemma McGlynn y sus dos hijos, Hayden y Amaiya, se mudó desde Hertfordshire tras enfrentarse a los altos costes de vida, hipotecas en aumento y una existencia dominada por el trabajo. Describieron su rutina anterior como limitante, con escaso tiempo para la familia, los hobbies o los proyectos personales. La pareja anhelaba una vida con más libertad, conexión con la naturaleza y oportunidades para involucrar a sus hijos en un entorno práctico.
Transformando un Cortijo Abandonado
La propiedad adquirida, bautizada como Cortijo Renacer, llevaba abandonada aproximadamente 20 años. Aunque inicialmente se encontraba en mal estado y era prácticamente inhabitable, la estructura era sólida. Los McGlynn iniciaron una renovación gradual, centrándose en crear espacios vitales funcionales, lograr la independencia energética y acondicionar las zonas exteriores.
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El cortijo se asienta sobre una parcela de gran tamaño con alrededor de cien olivos, que la familia ahora cultiva para producir su propio aceite de oliva. Callum y Jemma describieron el cuidado de los árboles como una actividad tanto lúdica como productiva, integrando en la vida cotidiana de sus hijos lecciones sobre agricultura, sostenibilidad y ecología local.
Las reformas incluyeron la instalación de paneles solares, la construcción de sistemas de captación de agua y la modernización de las instalaciones esenciales. Estos esfuerzos les permiten vivir sin facturas de electricidad y reducir la dependencia del agua municipal. Los McGlynn también se centraron en crear espacios para actividades al aire libre y talleres, reforzando su compromiso con un estilo de vida práctico y respetuoso con el medio ambiente.
Teletrabajo y Educación en el Hogar
Tanto Callum como Jemma continúan trabajando a distancia en el sector tecnológico, lo que les permite mantener sus ingresos mientras residen en el campo andaluz. Esta disposición les brinda la flexibilidad necesaria para dedicarse a proyectos domésticos, la agricultura y actividades comunitarias, reflejando una elección deliberada de priorizar el tiempo en familia frente a los desplazamientos o una vida de alto coste.
La familia ha optado por la educación en el hogar, impartiendo a sus hijos enseñanza en inglés y español mientras incorporan lecciones prácticas sobre sostenibilidad, producción de alimentos y la vida diaria en la España rural. Jemma subrayó que este modelo les permite adaptar la educación al entorno, ofreciendo un aprendizaje personalizado que fomenta la curiosidad, la independencia y una apreciación de la cultura local.
Beneficios Económicos y de Estilo de Vida
Económicamente, el cambio de residencia les ha proporcionado un respiro ante los elevados costes de vida. Los impuestos locales, los seguros y los gastos generales son muy inferiores a los del Reino Unido. La familia indicó que el seguro del vehículo se redujo de aproximadamente 1.200 libras anuales en Gran Bretaña a entre 200 y 300 euros en España, mientras que los gastos diarios han disminuido significativamente. También adquieren muchos productos básicos a nivel local, reduciendo la dependencia de bienes importados.
Los McGlynn también destacaron la mejora en su calidad de vida, incluyendo rutinas diarias más pausadas, un aumento de la actividad al aire libre y más oportunidades para pasar tiempo juntos. Callum describió la sensación de libertad como el cambio más significativo, permitiendo a la familia priorizar sus valores y disfrutar de un estilo de vida centrado en el bienestar y no en la mera supervivencia económica.
Retos y Adaptación
Vivir en la España rural presenta desafíos. Renovar un cortijo antiguo exige un mantenimiento constante, habilidades prácticas y paciencia. Las normativas de visado posteriores al Brexit permiten a los ciudadanos británicos permanecer 90 días de cada 180 en España, lo que obliga a la familia a planificar estancias fuera del país. A pesar de estas limitaciones, los McGlynn consideran que la compensación merece la pena dadas las ventajas económicas y de estilo de vida.
Integración en la Cultura Local
Más allá de las consideraciones prácticas, la familia se ha volcado en la vida andaluza. Participan en mercados locales, festivales y eventos comunitarios mientras continúan mejorando su dominio del idioma español. Relacionarse con los vecinos y aprender las costumbres locales ha sido una parte esencial para adaptarse con éxito a su nuevo entorno.
Callum describió el traslado como “la mejor decisión que hemos tomado nunca”, lo que refleja la combinación de conciencia medioambiental, alivio financiero, inmersión cultural y una vida centrada en la familia. Su experiencia resuena entre quienes buscan estilos de vida alternativos que enfatizan la autosuficiencia, la sostenibilidad y la libertad.