La racha negra continúa: Real Mallorca vuelve a caer derrotado.

Real Mallorca 0 – Real Sociedad 1

El Real Mallorca cayó derrotado por cuarta jornada consecutiva en Liga, la séptima caída en los últimos nueve encuentros, tras el 0-1 ante una Real Sociedad de tabla media este sábado por la noche. Además, son nueve partidos desde la última vez que mantuvieron su portería a cero, y con este desempeño, el descenso a la segunda división española se vislumbra más próximo que nunca.

El conjunto palmesano parecía empeñado en autoinfligirse el descenso. El actual equipo carece por completo de confianza y de alma, pasando la mayor parte del encuentro correteando sin rumbo por el césped. La defensa siguió siendo deficiente y el ataque fue prácticamente inexistente. El exjugador del PSG y West Ham, Carlos Soler, adelantó a unos visitantes infinitamente más sólidos en el minuto 36, cuando un error defensivo del normalmente fiable Martin Valjent permitió que el atacante donostiarra empujara el único gol del partido.

La exhibición del Mallorca fue bochornosa para las 17.120 almas que, mucho antes del final, ya exhibían pañuelos blancos coreando “¡Directiva, dimisión!”. Hacía mucho tiempo que no se escuchaban esos cánticos en un partido como local del Mallorca.

Tras 45 minutos de tedio personificado, en los que el Mallorca se limitó a pasar constantemente el balón hacia atrás al portero Leo Román y no supo qué hacer al cruzar la línea del centro del campo, demostró una falta de compromiso que no ayuda en absoluto a salir de la precaria posición de descenso en la que se halla.

La entrada del delantero angoleño, cedido, Zito Luvumbo hacia el final del encuentro despertó a la grada y otorgó un soplo de vida al equipo, aportando una chispa al ataque local que había estado totalmente ausente. El entrenador interino del filial, Gustavo Siviero, quien cubría el vacío dejado por el destituido Jagoba Arrasate, pareció no estar a la altura y no realizó ningún cambio hasta que fue demasiado tarde.

LEAR  EXCLUSIVO: Impactante momento en el que lugareños se unen contra turistas estadounidenses y 'amenazan con matarlos' después de que se negaran a pagar por calamares 'horribles' en un bar de tapas en la Costa del Sol de España.

Cerca del final, había cinco suplentes del Mallorca que, en lugar de calentar, permanecían de pie observando el juego desde la banda. Nuestro mediocentro Sergi Darder tuvo otro partido discreto y encontró dificultades para pasar el balón a una camiseta rojilla. La Real Sociedad, con la vuelta de semifinales de Copa del Rey ante el Bilbao la próxima semana, alineó a siete canteranos y aún así se mostró años luz por delante del equipo local. El final del encuentro dejó claro que el idilio entre la plantilla y la afición se ha roto: Son Moix ventió su descontento agitando los temidos pañuelos blancos y abucheando.

Se podía escuchar el vuelo de una mosca mientras la afición abandonaba el estadio, incapaz de creer lo paupérrimo de nuestro juego. Tras la cuarta derrota consecutiva, el Mallorca parece abocado a la segunda división. El recién llegado entrenador argentino Martín Demichelis —que nunca ha dirigido en España— tiene una montaña que escalar para mantener al Mallorca en La Liga en las próximas semanas. Las imágenes lo mostraron sentado en lo alto de la tribuna con su hija, y una toma de televisión lo captó con la cabeza entre las manos. Demichelis ya sabe en lo que se ha metido. El próximo compromiso es el sábado a las 14:00, visitando a Osasuna.

Deja un comentario