Cada nueva temporada, no puedo evitar recordar la evolución de Marc Jacobs, y para bien. Cuando la cuarentena redujo la moda a modo supervivencia, Jacobs se hizo más grande, literal. Siluetas infladas, proporciones exageradas, coqueteando con un drama tecnológico y new-age como el de Rei Kawakubo. Logró que estructuras extremas parecieran casi amigables, y por eso la colección de Primavera 2026 se siente contenida. Quizás simplemente cambió el volumen por la reminiscencia.
@marcjacobs via Instagram
“Al surgir por sí mismos, los recuerdos dan forma, influyen e informan. Libres de nostalgia, recuperar el pasado también nos recuerda que la pérdida es inevitable y la esperanza es un trabajo. Los recuerdos, agridulces y bellos, son una facultad con propósito, influyendo en acciones presentes y futuras: quiénes somos, qué creamos, qué dejamos atrás y qué llevamos adelante”, decían las notas del show. Lo cual dijo mucho, pero lo que realmente la explicó fue lo que siguió. Una lista precisa de créditos y recibos, desde Yves Saint Laurent hasta Perry Ellis, X-Girl, Stüssy, Helmut Lang, Prada y sus propios archivos. Esa es la parte que la industria parece haber olvidado. Nombres, respeto y honestidad brutal sobre la inspiración.
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La colección se tituló “Memoria. Pérdida”, y causó reacciones. Hasta Anna Sui al parecer celebró: “¡Qué gran show! Ropa que podemos usar”, según Vogue. Las siluetas eran rígidas, rectangulares, casi despiadadas. Las faldas no tenían bolsillos, pero sus ángulos afilados eran perfectos para meter las manos, incluso las de la persona a tu lado si te sentís generoso. Y por si eso no limitaba suficiente la movilidad, Jacobs se aseguró de agregar un cuello o dos. Entre todos los abrigos usados al revés, las camisas abotonadas de forma torpe, los destellos de brillo y cuadros, una pregunta persistía. Si las modelos no llevaran pelucas, ¿cómo caería realmente su pelo? No podía imaginarlo de otra forma, lo cual, honestamente, era un poco inquietante. Pero hey, hicieron que la obsesión de la colección con la memoria fuera aún más precisa.