Cada vez son más los patinetes eléctricos que circulan a gran velocidad por el litoral de Marbella, y ahora la policía ha decidido intensificar los controles.
Esta semana, los agentes están monitorizando de cerca a los usuarios de estos vehículos en toda la ciudad y están preparados para imponer multas de hasta 1.000 euros a quienes incumplan la normativa.
Marbella implantó reglas estrictas en 2024, que hacen obligatorio el uso del casco para todos los conductores y exigen un seguro de responsabilidad civil.
La edad mínima para conducirlos es de 14 años.
Los patinetes deben utilizar, cuando existan, los carriles bici designados; de lo contrario, podrán circular por la calzada. Queda terminantemente prohibido su uso en aceras, zonas peatonales y autopistas.
La velocidad máxima permitida es de 25 km/h, si bien algunos modelos pueden alcanzar hasta los 60 km/h.
Se prohíbe a los conductores llevar auriculares, usar el teléfono móvil o transportar pasajeros. Tampoco se permite el calzado suelto, como las chanclas.
Desde el verano de 2025, rige una prohibición los fines de semana en el paseo marítimo de Marbella entre las 10:00 y las 23:00 horas.
Por la noche, los usuarios deben vestir ropa reflectante, y está prohibido conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Ahora, las autoridades han iniciado una campaña especial de vigilancia dirigida a los infractores, con sanciones de hasta 1.000 euros en función de la gravedad de la falta, con el objetivo de hacer la ciudad más segura.
Esta medida se produce después del despliegue a nivel nacional de una nueva normativa para patinetes eléctricos en enero, destinada a frenar la conducción peligrosa y mejorar la seguridad vial en toda España.
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