El mercado inmobiliario en las Islas Baleares mantiene su tendencia alcista y se prevé que los precios de la vivienda en el archipiélago sigan subiendo en 2026, impulsados especialmente por la alta demanda de compradores internacionales y la escasez de obra nueva. Según José Miguel Artieda, presidente de la Asociación de Agentes Inmobiliarios (API) de Baleares, “lamentablemente, todo va a seguir igual” durante el próximo año, con estimaciones de un incremento en el precio de la vivienda superior al 8%, según datos de los registros de la propiedad.
De acuerdo con Artieda, el mercado balear ha vivido una década de subidas significativas, liderando tanto en precios como en actividad. Se espera que el año 2025 se cierre con un crecimiento en torno al 10%, y en el ejercicio siguiente la tasa de incremento podría superar el 7% u 8%, sin que ello signifique que los precios hayan alcanzado su techo.
“Batimos récords nacionales en precios, transacciones, endeudamiento familiar y crecimiento. Parece que no hay límite a esto y que la expectativa de subida fomenta este comportamiento”, afirmó. Un factor clave es el interés internacional: entre 2007 y 2025, según el Consejo General del Notariado, los compradores extranjeros han adquirido el 38% de las viviendas de la región.
En cuanto al alquiler residencial en Baleares, las dificultades se agravan con la inminente caducidad de unos 24.000 contratos este año, lo que impactará especialmente a los residentes con menor capacidad de endeudamiento. Artieda señala que “los residentes están tocando el techo de su capacidad de endeudamiento para pagar el alquiler”. Datos del Ministerio de Derechos Sociales sitúan el incremento medio anual de las rentas en las islas en 4.615 euros, la cifra más alta del país. En palabras de Ángela Pons, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en Mallorca, “cada día recibimos mensajes de personas a las que se les termina el contrato”, añadiendo: “Hablamos de ciudadanos que ganan 2.000 euros al mes y se quedarán en la calle”.
Baleares encabeza el ranking nacional de precios con 4.097 euros por metro cuadrado. Esta cifra deja muy atrás a Madrid (3.549 €/m²), el País Vasco (3.027 €/m²), Cataluña (2.278 €/m²) y las Islas Canarias (2.055 €/m²). El contraste es aún mayor al comparar con Extremadura (627 €/m²), donde el coste de una vivienda en Baleares permitiría adquirir hasta seis propiedades en la región más económica.
El Govern balear ha adoptado diversas medidas en los últimos meses para paliar la crisis. Entre ellas, el decreto ley de medidas urgentes en materia de vivienda, la ley de proyectos residenciales estratégicos aprobada en 2025, el programa “Alquiler Seguro” y una deducción fiscal para los arrendadores que no incrementen la renta al final del contrato. La presidenta Marga Prohens anunció la construcción de más de 1.000 viviendas públicas por parte del Instituto Balear de la Vivienda (Ibavi) durante 2026. Artieda valora el trabajo impulsado por la administración y su apuesta por proyectos dirigidos a residentes.
No obstante, para la portavoz de la PAH, la respuesta institucional “dista mucho de resolver la emergencia habitacional”. Pons critica la falta de desarrollo de las medidas contempladas en la ley estatal de vivienda y considera prioritario “poner freno a los alquileres turísticos para recuperar viviendas para el mercado residencial”. También advierte de un posible éxodo de trabajadores esenciales por la falta de oferta asequible: “La gente tendrá que marcharse de Baleares, y muchos serán trabajadores de la restauración o la construcción. Cerrarán negocios y comercios. Están propiciando un éxodo de personas que son necesarias”.