Las recientes y devastadoras tormentas en España y Marruecos están perturbando gravemente el suministro invernal de frutas y hortalizas frescas del Reino Unido, lo que podría derivar en escaseces y precios notablemente más elevados en los lineales de los supermercados.
Tormentas devastadoras impactan a proveedores clave
España y Marruecos, fuentes principales de productos de temporada baja para el Reino Unido, han sido azotados por fenómenos meteorológicos extremos. En España, la borrasca Kristin a finales de enero, seguida por la borrasca Marta a principios de febrero, descargaron lluvias torrenciales e inundaciones, especialmente en Andalucía, que es esencialmente el mayor productor frutícola de Europa.
La Asociación Española de Cooperativas Agro-alimentarias informa de que hasta 40.000 hectáreas de cultivo han resultado afectadas, con daños estimados en un mínimo de 35 millones de euros. El sindicato agrario español COAG califica esta situación de “emergencia sin precedentes“, con miles de hectáreas anegadas, estructuras de invernadero destruidas y hasta un 80 por ciento de la cosecha de oliva perdida. Cultivos como fresas, aguacates, cítricos, brassicas, coles y otras hortalizas enfrentan pérdidas severas, agravadas por el riesgo de enfermedades derivadas del encharcamiento.
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En Marruecos, las intensas precipitaciones, superiores en un 140 por ciento a lo normal para esta época del año, y las descargas de presas provocaron inundaciones generalizadas en las regiones del norte, lo que obligó a evacuar a más de 140.000 personas. Hasta un 30 por ciento de las explotaciones de berries se inundaron, dañando invernaderos y provocando escasez de mano de obra debido a los desplazamientos. La producción de fresas y otros cultivos como tomates, pimientos, alcachofas, guisantes y cebolletas se ha visto muy afectada, con posibles daños en arboledas de almendros, albaricoqueros, higueras, olivos, ciruelos y granados. Aunque las lluvias han mejorado las perspectivas para los cereales tras años de sequía, han devastado la producción hortofrutícola.
Dependencia crítica de las importaciones españolas y marroquíes
El Reino Unido depende en gran medida de estos países para los productos frescos invernales. Según datos de HMRC analizados por la Energy and Climate Intelligence Unit (ECIU), España y Marruecos suministraron el 58 por ciento de los tomates, el 72 por ciento de los pepinos, el 57 por ciento de las fresas y frambuesas, y el 75 por ciento de los pimientos dulces del Reino Unido en enero del año pasado. Los productores marroquíes de frutos rojos informan de una baja producción que continuará durante semanas, mientras que las exportaciones españolas de fresas podrían caer un 50 por ciento interanual.
Esta vulnerabilidad parece un eco de las escaseces de 2023 que dejaron los estantes vacíos de tomates, pepinos y pimientos debido a fenómenos meteorológicos extremos similares.
Impacto potencial en los consumidores británicos
Los expertos advierten de una disponibilidad limitada y de estantes vacíos en las próximas semanas para berries (fresas, arándanos, frambuesas), tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, lechugas, espinacas, brassicas y más. Los problemas logísticos, incluidos retrasos en el transporte y daños en infraestructuras, exacerbarán la situación. Tom Lancaster, analista de ECIU, subraya la exposición del suministro alimentario británico a los extremos climáticos, instando a tomar conciencia de los riesgos para el consumidor.
Mientras continúan las evaluaciones, estas tormentas demuestran la fragilidad de las cadenas de suministro globales. Los minoristas británicos podrían buscar alternativas, pero las disrupciones significativas parecen inevitables a corto plazo.