Jon Kay, presentador del podcast Fairy Meadow y del BBC Breakfast, y George Sandeman
Foto de la familia
Cheryl Grimmer tenía tres años cuando desapareció de la playa de Fairy Meadow en enero de 1970.
La familia de una niña pequeña que desapareció de una playa australiana hace más de 50 años ha criticado a la policía por no entrevistar formalmente a posibles testigos durante una revisión del caso.
Los oficiales sospechan que Cheryl Grimmer, de tres años, fue secuestrada en la playa de Fairy Meadow, que está aproximadamente a 80 km al sur de Sydney en Nueva Gales del Sur (NSW), cuando desapareció el 12 de enero de 1970. La familia Grimmer acababa de emigrar del Reino Unido.
Ahora les han informado que la revisión, que tomó cuatro años en completarse, no ha sacado a la luz ninguna evidencia nueva que pueda llevar a una condena.
Están enfadados porque tres posibles testigos que hablaron con la BBC no fueron entrevistados formalmente por los agentes, a pesar de que sus datos de contacto fueron pasados a la policía.
Ricki Nash, el hermano de Cheryl, dijo que sentía una “frustración total” por la forma en que se manejó la revisión, la cual él entendía que “se suponía que era una revisión detallada y completa” del caso.
“No hay palabras, simplemente nada”, dijo sobre la decisión de no entrevistar formalmente a los posibles testigos. “Nuestra familia no puede seguir adelante sin la ayuda de la policía.”
Los tres posibles testigos se presentaron después de que la BBC emitiera el podcast de true crime Fairy Meadow en 2022, que desde entonces ha sido descargado cinco millones de veces.
Un hombre, que pidió mantener su identidad en privado, dijo que vio a un adolescente llevándose a un niño pequeño de los vestuarios al lado de la playa el día que Cheryl desapareció.
El hombre dijo que tuvo una breve conversación por teléfono con la Policía de NSW después de contarle a la BBC lo que vio, pero no volvió a saber de la policía.
Damian Loone, un detective jubilado que trabajó en el caso de Cheryl, dijo que creía que el testimonio del hombre era “muy creíble”.
Foto de la familia
Cheryl emigró de Bristol a Australia con sus padres y tres hermanos.
En 2017, un hombre de unos 60 años fue acusado del secuestro y asesinato de Cheryl después de que los oficiales descubrieran una confesión hecha a la policía por un adolescente en 1971.
Un juez luego dictaminó que la confesión no podía presentarse como evidencia en el juicio.
El acusado, conocido solo por su nombre en clave policial “Mercury” porque era menor de edad en el momento de los presuntos delitos, fue liberado en 2019 y todos los cargos, que él negó, fueron retirados.
En un nuevo episodio del podcast Fairy Meadow, el ex Sargento Detective Loone dijo que “no puede entender” por qué la policía no entrevistó formalmente al hombre que habló con la BBC, algo que él habría hecho si aún estuviera a cargo de la investigación sobre la desaparición de Cheryl.
“Creo que eso es un trabajo policial descuidado”, agregó. “Eso es lo que deberían haber echo y no puedo creer que no haya sucedido.”
Dijo que creía que el hombre era “el único testigo independiente” que estaba en la playa Fairy Meadow y que vio a un adolescente de unos 16 o 17 años con Cheryl el día que ella desapareció.
“Sabemos que el sospechoso Mercury era de ese grupo de edad en ese momento”, agregó.
Kay Tutton, otra posible testigo, se puso en contacto con la BBC para decir que vio a un hombre llevándose a una niña pequeña de la playa el día que Cheryl desapareció.
“Solo recuerdo a esta niña tan linda y que estaba muy molesta. Y este hombre la tenía agarrada fuerte de la mano y le dijo ‘vamos’. Evidentemente, ella no quería irse.”
Kay fue a una comisaría poco después de ver un reportaje sobre la desaparición de Cheryl en 1970, pero los agentes no volvieron a hablar con ella después de que les contó lo que vio.
La BBC les proporcionó los datos de contacto actualizados después de que Kay, que ahora tiene 82 años, nos enviara un correo electrónico sobre el podcast, pero ella no ha tenido noticias de los oficiales.
Otra mujer, que también pidió mantener su identidad en privado, nos dijo que un hombre se le acercó en una playa cerca de Fairy Meadow unos días antes de que Cheryl desapareciera. Ella dice que la Policía de NSW tampoco se ha puesto en contacto con ella.
“Tengo esta información que podría darles y no están interesados, ¿sabes? Estoy decepcionada”, nos dijo. “Podría llevar a algo.”
Ricki, el hermano de Cheryl, que ahora tiene 62 años, tenía siete cuando ella desapareció. Los dos habían estado juntos en los vestuarios al lado de la playa de Fairy Meadow, pero después de que él se distrajera por unos segundos, ella ya no estaba.
Ha escrito una carta abierta destacando lo que él cree que son errores en la investigación policial que se remontan al día en que ella desapareció.
Kay Tutton, sosteniendo una foto de ella con su hijo, dice que vio a un hombre llevándose a una niña de la playa.
Una petición pidiendo al parlamento estatal que establezca una investigación sobre las pesquisas de personas desaparecidas supervisadas por la Policía de NSW, como la de Cheryl, atrajo más de 10,000 firmas este verano.
Fue debatida en el parlamento, pero en una carta respondiendo a los peticionarios, el ministro de policía y contraterrorismo del estado no se comprometió a realizar una investigación.
La Policía de NSW dijo que toda la información que recibió, incluidos los posibles testimonios de la BBC, fue evaluada correctamente.
Dijeron que no era verdad que todas las personas que contactaron con ellos serían entrevistadas.
“Cada solicitud es evaluada segun sus méritos, y las decisiones sobre las acciones siguientes se toman de acuerdo con los estándares de investigación y la relevancia de la información para los hechos establecidos.”
Añadieron que se reunieron con miembros de la familia de Cheryl el septiembre pasado para una discusión de tres horas sobre la revisión policial, en la cual “todos los hechos conocidos y verificados fueron claramente explicados”.
En el año 2020, cincuenta años despues de la desaparición de Cheryl, la Policía de Nueva Gales del Sur ofreció una recompensa de un millón de dólares australianos a cualquiera que tuviera información que llevara a una condena exitosa.
Ricki nos comentó: “Ofreces una recompensa de un millón, la gente se presenta, y no hablas con ellos. ¿Para qué ofreces la recompensa?
¿Fue solo para apaciguar a nuestra familia y al público, para que ustedes quedaran bien y pareciera que están haciendo algo? En realidad, no están haciendo nada.”