La feria más grande y emblemática de Mallorca está pronta a regresar este otoño, cuando el Dijous Bo 2025 devuelva el color, el sabor y siglos de tradición al corazón de la isla. Conocida con orgullo como “la feria de todas las ferias”, la Gran Feria de Inca transforma la localidad cada noviembre en una vibrante celebración de la cultura, la artesanía y el espíritu comunitario mallorquines.
El evento de este año tendrá lugar el jueves 13 de noviembre de 2025, llenando las calles, plazas y recintos feriales de Inca con mercados gastronómicos, exposiciones ganaderas, conciertos y espectáculos para toda la familia. Cada edición del Dijous Bo atrae a más de 150.000 visitantes de toda Mallorca y del resto de las Illes Balears, lo que la convierte en una de las citas anuales más importantes de la región.
Siglos de historia: Del día de mercado a la gran feria mallorquina
Los orígenes del Dijous Bo se remontan a la Edad Media, cuando Inca emergía como el principal centro comercial y artesanal de Mallorca. Agricultores, comerciantes y artesanos se reunían cada otoño para comprar y vender ganado, productos agrícolas y herramientas. La feria pasó a conocerse como “Dijous Bo” –literalmente “Jueves Bueno”–, el día de mercado más importante del año.
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A lo largo de los siglos, aquel humilde mercado se convirtió en un acontecimiento social y económico de primer orden. Para el siglo XIX, la feria de Inca había evolucionado hacia un festival a gran escala, con concursos, entretenimiento y exposiciones que celebraban la industria local y la vida rural. Hoy sigue siendo una de las pocas tradiciones isleñas que ha sobrevivido prácticamente inalterada en esencia, aun habiendo expandido su envergadura y alcance.
La ciudad de Inca, situada en el interior de la isla entre Palma y Alcúdia, se vuelve casi irreconocible durante la feria. Calles tranquilas durante la mayor parte del año se transforman en mercados al aire libre y escenarios. Los puestos rebosan de artículos de cuero artesanales, vinos locales, embutidos y productos de la tierra. Los concursos ganaderos y las demostraciones agrícolas mantienen a la feria vinculada a sus raíces rurales, mientras que los conciertos, sesiones de DJ y obras de teatro aportan una energía decididamente moderna.
La tradición se encuentra con la Mallorca moderna
Aunque el Dijous Bo comenzó como una feria agrícola, ha evolucionado hasta convertirse en una celebración de todo lo mallorquín. La agricultura sigue en su corazón, pero también la artesanía, la gastronomía y la música. Los visitantes pueden esperar ver ganado de premiado, exhibiciones del tradicional “cerdo negro”, y agricultores compitiendo por los galardones al mejor producto. La orgullosa reputación de Inca como capital de la isla del cuero y el calzado también ocupa un lugar central, con talleres y demostraciones de artesanos locales.
La comida es una parte esencial de la experiencia. Los puestos sirven especialidades regionales como el lechón asado, el *pa amb sobrassada* y el frit mallorquí, mientras que las bodegas y restaurantes históricos del pueblo abren sus puertas para largos almuerzos acompañados de los tintos negros locales. Para los residentes, el Dijous Bo tiene tanto que ver con reunirse con amigos y familiares como con ir de compras o de turismo –un día para saborear los gustos de la isla y reconectar con sus tradiciones.
Las actuaciones culturales llenan cada rincón del pueblo. Bailarines folclóricos con trajes tradicionales actúan al son de tambores y xeremies, mientras que bandas locales y grupos infantiles mantienen el ambiente animado hasta bien entrada la noche. Las celebraciones comienzan en realidad la víspera, el miércoles 12 de noviembre, cuando los conciertos y las fiestas se desbordan por las calles en lo que los lugareños llaman cariñosamente “la víspera del Dijous Bo”.
Cada año, se encarga un nuevo cartel para representar la feria. Para el Dijous Bo 2025, el diseño ganador –titulado “Un altre any”– es obra del artista y diseñador nacido en Inca Pedro Agüera Llinás. Creado mediante la técnica del collage digital, la imagen fusiona paisajes mallorquines con texturas abstractas y colores vivos, simbolizando el equilibrio de la feria entre la tradición y la modernidad.
Durante la presentación del póster, el Alcalde Virgilio Moreno declaró que la obra “capta a la perfección lo que el Dijous Bo representa: una celebración arraigada en nuestra história, pero abierta al futuro.” Seleccionado entre más de quince propuestas, el diseño de Agüera marca el inicio oficial de la temporada ferial y establece el tono creativo para las festividades de este año.
El espíritu de la feria: Por qué importa el Dijous Bo
Para los mallorquines, el Dijous Bo es mucho más que una fecha en el calendario. Es una expresión viva de la identidad comunitaria –un día en el que la Mallorca urbana y la rural se unen para celebrar su herencia compartida. Los locales lo describen como “una reunión de la isla”, un momento en el que todos, desde agricultores hasta artistas, se congregan para honrar el perdurable papel de Inca en el corazón de la vida mallorquina.
La feria también sirve de puente entre generaciones. Los niños aprenden sobre las tradiciones agrícolas y la artesanía local, mientras que los jóvenes artesanos exhiben diseños contemporáneos inspirados en técnicas ancestrales. Los turistas y nuevos residentes son acogidos en esta experiencia, descubriendo una faceta de Mallorca que parece hallarse a un mundo de distancia de las playas y los complejos turísticos.
A medida que se acerca el jueves 13 de noviembre de 2025, Inca se prepara una vez más para su transformación. Desde el amanecer hasta bien pasada la medianoche, la música, las risas y el aroma de la comida asada llenarán el aire. Para cualquiera que se encuentre en Mallorca este otoño, el Dijous Bo 2025 es más que un evento –es una vívida instantánea del alma de la isla, donde la historia, la creatividad y la comunidad se encuentran en una celebración inolvidable.