Las rotondas se han convertido en puntos críticos de la red viaria española, donde errores comunes al volante pueden acarrear consecuencias graves. Desde comienzos de 2025, se ha intensificado la vigilancia policial para perseguir las maniobras incorrectas, desde no ceder el paso hasta los cambios de carril bruscos o temerarios. Aunque las glorietas son anteriores al uso masivo del automóvil, su correcta utilización ha cobrado renovada importancia con el aumento del tráfico y de la preocupación por la seguridad.
Las autoridades advierten que muchos conductores ignoran que los fallos al entrar o circular por una rotonda pueden suponer multas de hasta 500 euros y la pérdida de seis puntos del carnet. La Dirección General de Tráfico (DGT), en colaboración con la Guardia Civil, ha reforzado los controles en carretera para asegurar el cumplimiento de la normativa. Según el artículo 74 del Reglamento General de Circulación, determinadas acciones se tipifican como infracciones, siendo las más graves las consideradas conducción temeraria.
Las faltas más habituales, como no priorizar al incorporarse o cambiar de carril sin señalizar, acarrean generalmente multas de unos 200 euros y la detracción de puntos. No obstante, cuando se combinan con velocidad excesiva o maniobras que suponen un riesgo evidente para otros, las sanciones se agravan notablemente. En los casos más graves, donde la conducta representa una amenaza para la seguridad vial, la policía puede derivar el caso a la vía penal, con consecuencias jurídicas mucho más severas.
Los agentes han identificado varios comportamientos de riesgo recurrentes. Entre ellos, acceder a la rotonda sin ceder el paso a los vehículos que ya circulan por ella, cambiar de carril sin preavisar y abandonar la glorieta desde un carril interior sin haberse situado antes en el exterior. Circular a velocidad inadecuada, tanto al aproximarse como en el interior de la rotonda, incrementa además la probabilidad de colisión y pone en peligro a todos los usuarios.
Las recomendaciones en materia de seguridad vial insisten en la necesidad de respetar las normas de prioridad y adecuar la velocidad a la señalización. En España, salvo indicación en contrario, tienen preferencia los vehículos que ya se encuentran dentro de la rotonda. La DGT subraya que las multas y los puntos no buscan solo sancionar, sino también disuadir, con el objetivo final de fomentar una conducción más segura y reducir la siniestralidad grave.
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