La influencia de la borrasca Benjamín en España, que ya se deja sentir con intensidad en Galicia, provocará mañana una alerta roja en la costa de Cantabria y el País Vasco. Este aviso se debe al riesgo extremo de temporal marítimo y vientos fuertes que podrían generar olas de hasta ocho metros, según los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Dicha alerta roja afectará al litoral cántabro y también a las dos provincias costeras vascas, con vientos de componente marino de hasta setenta y cuatro kilómetros por hora —y hasta ochenta y ocho en alta mar—, así como olas de siete a ocho metros de altura. Rubén del Campo, portavoz de Aemet, ha hecho un llamamiento a la “máxima prudencia” debido al impacto de esta segunda gran borrasca de la temporada, bautizada como Benjamín por los servicios meteorológicos franceses.
Desde el miércoles, está ocasionando rachas de viento muy potentes en el noroeste peninsular, extendiéndose el jueves a amplias zonas del territorio continental y las Baleares. Asimismo, generará un fuerte temporal en las costas de Galicia y las comunidades cantábricas, con olas que podrían superar los siete u ocho metros.
También se registrarán precipitaciones en Galicia, Cantabria, el Pirineo y otras áreas del norte, siendo especialmente intensas en la región gallega, según indicó del Campo. El pronóstico indica que el viernes el país ya no estará bajo la influencia de Benjamín; sin embargo, durante el fin de semana, la llegada de nuevos frentes y la formación de una borrasca en el Mediterráneo podrían devolver las lluvias a gran parte del territorio, añadió.
Mañana, jueves, un frente frío asociado a la borrasca Benjamín barrerá la península de oeste a este, dejando lluvias a su paso por amplias zonas del norte y el centro. Las precipitaciones más cuantiosas tendrán lugar en el sur de Galicia y el Pirineo occidental, y se irán atenuando conforme pase el frente, aunque no alcanzarán el Mediterráneo, según Rubén del Campo. El viento será el fenómeno más destacado, soplando con rachas muy fuertes en gran parte de la península, especialmente en el norte, centro y este, así como en Baleares.