A lo largo de la historia del boxeo han pasado incidentes muy extraños. El fan que saltó en paracaídas en la pelea de Riddick Bowe contra Evander Holyfield, Mike Tyson mordiendo a Holyfield… la lista es larga. Pero siempre hay espacio para cosas nuevas.
El golpe de Kingsley Ibeh que quitó la peluca a Jarrell Miller el sábado pasado en el Madison Square Garden será recordado como uno de los momentos más raros en este deporte.
Miller ganó por decisión dividida, pero su lugar en la historia extraña del boxeo quedó asegurado cuando, tras muchos golpes de Ibeh, su peluca se soltó y comenzó a botar por ahí.
En el descanso entre asaltos, Miller se quitó lo que quedaba y la lanzó al público.
Ibeh dijo a Sky Sports: “No podía concentrarme mirándola. Estaba en la parte de arriba de su cabeza y yo podía sentir el pegamento.”
“Lo sentía en mi pecho y en mi guante,” dijo riendo. “¡Que se le cayera el pelo también me distrajo! Estaba sorprendido.”
No estuvo de acuerdo con el resultado, el cree que merecía ganar.
Pero Ibeh añadió: “Para mí ganar o perder no importa mucho, lo importante es mejorar siempre. ¡Y exponer a todos los ‘hermanos encubiertos’! Creo que él lleva un tiempo haciéndolo, fue la primera vez que lo descubrieron.”
Ibeh sigue buscando grandes oportunidades en el boxeo. Le gustaría pelear en el Reino Unido, y su objetivo principal es Fabio Wardley.
“Es alguien contra quien realmente quiero pelear,” dijo Ibeh sobre el campeón mundial de peso pesado de la WBO. “Podría ser Joe Joyce, o cualquiera. Una cosa te digo: nunca rechazaré una pelea.”
“Cualquier pelea, quien quiera puede venir a por ella. O yo iré a su puerta. Personalmente, quiero a los mejores.”
“Todavía no he estado en el Reino Unido, es algo que tengo muchas ganas de hacer.”