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La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, vivió un vuelo inquietante el miércoles 24 de septiembre cuando el avión militar que la transportaba a Lituania fue afectado por un presunto jamming ruso del GPS.
El Airbus A330 MRTT, una de las aeronaves más avanzadas del Ejército del Aire y del Espacio, sobrevolaba el mar Báltico a unos 40.000 pies de altitud cuando comenzaron a sonar las alarmas. Cada 15 segundos, el sistema advertía de intentos de interferir con la navegación de la aeronave.
Campanas de alarma en la cabina
Acompañando a Robles iba el teniente coronel Arjona, comandante del vuelo, quien posteriormente explicó lo sucedido a la prensa que viajaba con la ministra.
“Si no tuviéramos GPS militar en este momento, estaríamos perdidos y no sabríamos dónde estamos”, afirmó con crudeza.
Las aeronaves civiles dependen de sistemas más débiles que podrían haberse visto completamente anulados. Incluso Robles, sentada en la parte delantera del avión, pudo oír la alarma de aviso. A pesar de la perturbadora situación, el avión prosiguió su vuelo con seguridad y aterrizó sin incidencias en la base aérea de Šiauliai, en Lituania, donde las fuerzas españolas participan en la misión de policía aéreo del Báltico de la OTAN.
No es el primer incidente
Los cielos del Báltico se han convertido en un escenario habitual para las interferencias electrónicas. Hace apenas unas semanas, el avión que transportaba a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, experimentó un episodio similar en la misma zona.
Kaliningrado, el enclave ruso fuertemente militarizado entre Polonia y Lituania, es bien conocido por sus capacidades de guerra electrónica. Los pilotos llevan años reportando alteraciones del GPS en la región, pero desde la invasión rusa de Ucrania, dichos incidentes se han vuelto mucho más frecuentes.
El teniente coronel Arjona señaló que este tipo de intentos son ahora “rutinarios” en la región. Los analistas de defensa coinciden, subrayando que el jamming del GPS forma parte de una estrategia más amplia para poner a prueba la preparación de la OTAN sin un enfrentamiento directo.
Una muestra de resilencia
El Ejército del Aire y del Espacio subrayó que la interferencia no estaba necesariamente dirigida directamente al avión de Robles, sino que era parte de una actuación más amplia en la zona.
El A330 MRTT no es un avión de transporte ordinario. Convertido a partir de un Airbus comercial en las instalaciones de Airbus Defence and Space en Getafe, está equipado con sistemas de comunicación reforzados, GPS militar y equipos de reabastecimiento en vuelo. Está construido para afrontar precisamente este tipo de amenazas.
Robles prosiguió con su visita a Lituania, reuniéndose con las tropas españolas y reafirmando el compromiso de Madrid con la OTAN.
Por qué es importante
Lo sucedido el miércoles subraya el creciente uso de armas invisibles en los conflictos modernos. Sin misiles, sin cazas de combate; solo una interferencia en las señales satelitales que puede confundir a los pilotos, alterar operaciones y enviar una señal política.
Para la OTAN, es otra advertencia de que el frente no está únicamente en tierra en Ucrania. Se extiende por los cielos de Europa, donde incluso los vuelos rutinarios pueden convertirse en pruebas de resistencia.
El mensaje de España fue claro: sus fuerzas están equipadas, entrenadas y preparadas para continuar su misión, con alarmas o sin ellas.