Un hombre de 21 años está siendo juzgado en Hamburgo, acusado de cometer múltiples crímenes en línea, incluido coaccionar a un menor de 13 años para que cometiera suicidio por internet.
Se cree que el hombre, que usaba el pseudónimo “Tigre Blanco”, era una figura prominente en un grupo de cibercriminales internacionales conocido como “764”.
Se le acusa de manipular a niños y adolescentes de entre 11 y 15 años para que cometieran actos de violencia contra sí mismos en línea.
Las autoridades dicen que las víctimas del “Tigre Blanco” eran de Alemania, el Reino Unido, Canadá y Estados Unidos. Sin embargo, su abogado defensor describe las acusaciones como infundadas y fabricadas.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) de EE.UU. describió al grupo “764” como una empresa internacional de explotación infantil y una “red de extremistas violentos nihilistas”. También realizó varios arrestos.
El acusado, identificado solo como Shahriar J según las leyes de privacidad alemanas, tiene nacionalidad alemana e iraní. Fue arrestado en la casa de sus padres en Hamburgo el verano pasado.
Se le imputan 204 delitos contra más de 30 niños y adolescentes.
La fiscalía de Hamburgo afirma que los crímenes se cometieron entre 2021 y 2023.
Se sospecha que Shahriar J hizo que niños especialmente vulnerables dependieran emocionalmente de él a través de las redes sociales. Luego, explotó ese vínculo para crear pornografía infantil.
En algunos casos, se le acusa de persuadir a sus víctimas para que quitaran su propia vida.
Los fiscales le han imputado un asesinato y cinco intentos de asesinato, como “autor mediato”.
Todos sus crímenes, según los informes, se cometieron a través de internet.
Medios alemanes reportan que una de sus víctimas, un niño de 13 años de EE.UU., se quitó la vida en tiempo real en línea.
También se alega que una chica canadiense de 14 años intentó suicidarse.
Según la acusación, para cumplir con las demandas de Shahriar J de contenido cada vez más violento, los niños se autolesionaban gravemente o realizaban actos sexuales consigo mismos en chats en vivo ante espectadores.
Se acusa al defensor de haber grabado esto para amenazar a los niños con publicarlo si no se infligían daños aún más graves frente a la cámara.
Debido a que algunos de los presuntos delitos se cometieron cuando Shahriar J mismo era adolescente, el juicio se celebra a puerta cerrada.
Antes de que comenzara el proceso, la abogada defensor del joven, Christiane Yüksel, rechazó las alegaciones* como infundadas. Describió la teoría de la autoría mediata doble en el cargo de asesinato como “experimental”.
“Esta construcción de la llamada autoría mediata es, como la palabra sugiere, una construcción que es factualmente incorrecta y no se puede probar”, declaró.