Un vuelo de AirChina se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia el sábado 18 de octubre, tras declararse un incendio en los compartimentos superiores de equipaje de mano.
Cundió el pánico y los pasajeros prorrumpieron en gritos cuando unas llamas de un intenso color anaranjado y espeso humo comenzaron a emanar de uno de los maleteros superiores. Un video difundido en la red muestra a pasajeros y tripulantes lanzándose a sofocar las llamas.
El Airbus A321 de Air China, que realizaba la ruta Hangzhou (China) – Incheon (Corea del Sur), ya había alcanzado los 33,000 pies de altitud cuando se produjo el fuego. La tripulación de cabina logró extinguirlo con celeridad, según relataron los pasajeros. La aeronave se desvió al Aeropuerto Internacional de Pudong en Shanghái para efectuar el aterrizaje forzoso. No se reportaron heridos. Air China indicó que el incendio se originó en una batería portátil que se encontraba en un equipaje de mano.
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Se incrementan los incendios de powerbanks en los compartimentos superiores durante vuelos en 2025
Una seguidilla de incendios provocados por baterías de iones de litio en bancos de energía y teléfonos inteligentes ha conmocionado a la industria de la aviación en 2025, lo que ha llevado a las aerolíneas de todo el mundo a endurecer las normativas de seguridad. La Administración Federal de Aviación de EE. UU. (FAA, por sus siglas en inglés) ha registrado 593 incidentes relacionados con baterías de litio en aviones estadounidenses desde 2006, con 50 casos sólo en lo que va de 2025 hasta septiembre. Estas baterías, omnipresentes en cargadores portátiles y móviles, pueden entrar en ignición mediante un proceso denominado “fuga térmica”, generando temperaturas de hasta 1.000 °C, humo tóxico y llamas de extinción compleja.
El 28 de enero de 2025, un vuelo de Air Busan que cubría la ruta Busan-Hong Kong quedó envuelto en llamas en la pista de rodaje debido al incendio de un powerbank en un compartimento superior. El defectuoso aislamiento de la batería falló, desencadenando la fuga térmica. La totalidad de los 169 pasajeros y los siete miembros de la tripulación evacuaron la aeronave mediante los toboganes de emergencia, resultando tres de ellos con heridas leves. El avión quedó destruido, lo que propició que aerolíneas como Emirates y Singapore Airlines prohibiesen el uso de bancos de energía en cabina.
La electrónica low-cost parece ser la culpable mientras se implementan normativas más estrictas sobre baterías de iones de litio en los vuelos
En marzo, el vuelo HX115 de Hong Kong Airlines, con origen en Hangzhou y destino Hong Kong, se enfrentó a un incendio a mitad del trayecto cuando una batería portátil prendió fuego en un maletín superior a los quince minutos del despegue. La tripulación desvió el vuelo a Fuzhou, empleando líquidos para apagar las llamas y evitar su reignición. No hubo que lamentar daños personales, pero el incidente llevó a Corea del Sur y Taiwán a imponer regulaciones más severas sobre estas baterías.
Un suceso similar tuvo lugar el 31 de mayo de 2025 a bordo del vuelo CZ6850 de China Southern Airlines, en la ruta Hangzhou-Shenzhen. Una batería portátil y la de una cámara explotaron en un compartimento de equipaje, llenando la cabina de humo. El avión regresó a Hangzhou y la tripulación sofocó el fuego con un extintor de reducidas dimensiones. No se reportaron heridos, pero el hecho impulsó a China a prohibir las baterías portátiles no certificadas en los vuelos domésticos en junio de 2025.
Actualmente, las aerolíneas exigen que los bancos de energía y los teléfonos permanezcan a la vista de los pasajeros, no en los compartimentos superiores, y muchas prohíben su carga durante el vuelo. Las tripulaciones reciben formación para utilizar mantas de contención térmica y extintores, lo que, hasta la fecha, ha conseguido evitar víctimas mortales en estos casos.
No obstante, el aumento de incidentes, con un promedio de 1,7 por semana tan solo en Estados Unidos durante 2024, preocupa a los expertos. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) insiste en que los pasajeros cumplan con las directrices de seguridad para mitigar los riesgos. Mientras las aerolíneas se adaptan, los viajeros deben permanecer vigilantes para garantizar la seguridad en los cielos.