La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ha instado al Ministerio del Interior a reforzar de manera urgente los efectivos policiales y a garantizar que los sistemas de control operen a pleno rendimiento en los principales aeropuertos internacionales de España. Según la asociación, las largas colas y los tiempos de espera prolongados en el control de pasaportes se han convertido en «un problema estructural que daña gravemente la experiencia del viajero y la imagen de España como destino turístico puntero en un entorno altamente competitivo».
Esta situación, ya denunciada en repetidas ocasiones por las patronales hoteleras de distintas comunidades autónomas, afecta especialmente a los aeropuertos con un alto volumen de pasajeros internacionales. En estas instalaciones, la llegada masiva de viajeros extracomunitarios –en especial procedentes del Reino Unido tras el Brexit– genera cuellos de botella recurrentes en los controles fronterizos, ralentizando el flujo de ingresos al país.
CEHAT subraya que el problema no es ni temporal ni circumstancial y lamenta que los sistemas de control biométrico y tecnológico aún no funcionen a plena capacidad, adoleciendo de graves deficiencias en sus horarios de operación. La confederación señala que a esta falta de optimización tecnológica se suma el número insuficiente de agentes policiales para atender la demanda real, lo que agrava los tiempos de espera en las zonas de tránsito internacional de las infraestructuras aeroportuarias.
El presidente de CEHAT, Jorge Marichal, ha denunciado que se trata de una situación común en muchos aeropuertos que exige una respuesta inmediata y coordinada por parte del Estado, calificando de «inaceptable» que los turistas afronten esperas de una hora o más para ingresar en el país tras un viaje de varias horas.
La asociación apunta que estas demoras no solo generan malestar entre los visitantes, sino que también afectan a residentes y trabajadores, dañando la reputación de conjunto de la industria turística española. Asimismo, el organismo enfatiza que el impacto de estas esperas es particularmente grave para colectivos vulnerables como familias con niños pequeños, personas mayores o viajeros con necesidades especiales, para quienes permanecer de pie durante largos periodos supone una carga añadida.
La entidad lamenta que, ante una realidad ampliamente conocida, no exista una respuesta empática ni suficiente por parte de los gestores de las infraestructuras ni de los responsables de los controles de entrada, «a pesar de tratarse de perfiles que requieren una atención especial». Por todo ello, CEHAT ha realizado un llamamiento formal al Ministerio del Interior para que adopte medidas urgentes y estructurales, incluyendo la optimización de los sistemas tecnológicos de control fronterizo y una planificación de recursos acorde con el crecimiento sostenido del turismo internacional.
Marichal concluyó advirtiendo que la calidad de la experiencia turística comienza en el propio aeropuerto y que «España no puede permitir que el primer contacto de millones de visitantes con nuestro país sea una cola interminable en el control de pasaportes. Esto también forma parte de la marca España y debemos protegerla».