La Autoridad Británica de Carreras de Caballos anuncia que no habrá carreras en Gran Bretaña el 10 de septiembre como protesta contra el aumento de impuestos propuesto por el gobierno en las apuestas hípicas.
Esta será la primera vez en la historia moderna del deporte que se cancela voluntariamente las carreras.
El anuncio llega cuando la campaña ‘Eliminar el Impuesto a las Carreras’ se prepara antes del Presupuesto de Otoño. La campaña pide al gobierno que cancele la propuesta de unificar los impuestos en las apuestas en línea en una sola tasa.
Cuatro carreras programadas para ese día en Lingfield Park, Carlisle, Uttoxeter y Kempton Park serán pospuestas. En su lugar, habrá un evento importante en Westminster con dueños, entrenadores y jinetes para alertar sobre el impacto de la propuesta en una industria que aporta £4.1 mil millones a la economía británica.
Un análisis encargado por la BHA muestra que subir el impuesto del 15% al 21% (igual que los juegos en línea) podría dañar gravemente al deporte: £330 millones menos en 5 años y 2,752 empleos en riesgo en el primer año. Esto se debe a que las empresas de apuestas recortarían promociones y publicidad para compensar el aumento.
La decisión de no correr es histórica. Las carreras solo se cancelan por mal tiempo, virus o crisis como el COVID-19, pero nunca por protesta.
Brant Dunshea, director de la BHA, dijo: "Cancelar las carreras el 10 de septiembre es una decisión sin precedentes. Queremos mostrar al gobierno el daño de su propuesta. Las carreras ya están en una situación financiera frágil, y este impuesto sería catastrófico para miles de empleos. Es la primera vez que no corremos por una decisión del gobierno. Pedimos que recapaciten para proteger este deporte, parte de nuestra cultura e historia."
El mensaje es claro: Eliminen el impuesto y apoyen a las carreras británicas.