En un giro dramático para una región largamente azotada por una severa sequía, el embalse de La Concepción, principal fuente de agua para la Costa del Sol, ha comenzado a liberar ingentes cantidades de agua tras alcanzar el 80 por ciento de su capacidad. Aunque la imagen del agua fluyendo hacia el Río Verde es un alivio para muchos, plantea una cuestión crucial para residentes y el sector turístico: ¿Es este superávit suficiente para garantizar un 2026 libre de restricciones?
Un superávit bajo control
Desde el domingo 4 de enero, las autoridades se han visto obligadas a abrir las compuertas de la presa de La Concepción como medida de seguridad. Con un llenado actual del 87 por ciento, se está procediendo a una liberación controlada para reducir su nivel a un 80 por ciento y dejar espacio a las tormentas entrantes previstas para el pico de la estación húmeda.
Según la Consejería de Agricultura y Agua de la Junta de Andalucía, el objetivo es reducir el volumen acumulado en 2,5 hectómetros cúbicos (Hm³). Para ponerlo en perspectiva, esta cantidad de agua podría abastecer a un pueblo de 37.000 habitantes durante un año entero.
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Las cuentas de la escasez
Pese a la actual abundancia, la perspectiva a largo plazo sigue siendo objeto de debate. La Costa del Sol es un área metropolitana densamente poblada con un consumo de agua que fluctúa enormemente entre estaciones.
Mientras que los 2,5 Hm³ que se están liberando cubrirían las necesidades de toda la región durante dos semanas en invierno, esa misma cantidad apenas duraría una sola semana durante la temporada alta de verano, cuando el turismo alcanza su pico. La región depende actualmente de una “combinación” de recursos, que incluye el embalse, la planta desalinizadora de Marbella y pozos locales, para satisfacer la demanda.
Lluvias récord
La provincia de Málaga ha experimentado una de las subidas más rápidas de reservas hídricas de los últimos años. Antes de diciembre de 2025, los embalses provinciales almacenaban 277 Hm³; a 5 de enero, esa cifra ha saltado hasta los 337 Hm³. El aumento de 61 Hm³ es suficiente para abastecer a la ciudad de Málaga durante un año y medio.
No obstante, los líderes locales advierten de que las infraestructuras aún no están optimizadas para captar estas bonanzas. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha renovado sus llamamientos a la construcción de la presa de Cerro Blanco para regular el Río Grande, que recientemente alcanzó una altura récord de 2,98 metros. Sin dicha infraestructura, gran parte de las lluvias récord terminan fluyendo al mar en lugar de almacenarse para futuros periodos de sequía.
La pregunta del 2026
Mientras los embalses del sistema del Guadalhorce también registran ganancias masivas, con el embalse Conde de Guadalhorce aumentando en 12 Hm³ en apenas unas horas, crece el optimismo.
La pregunta central persiste: ¿Es esta suerte atmosférica una solución permanente o un simple respiro temporal? Si la región no invierte en más infraestructuras de almacenamiento y regulación, el “superávit” de hoy podría no ser suficiente para evitar restricciones de agua en 2026, especialmente si los inviernos subsiguientes regresan a los patrones extremadamente secos de años anteriores.
Por ahora, la Costa del Sol observa los niveles de agua crecientes con una mezcla de esperanza y cautela, sabiendo que en este clima mediterráneo, la inundación de hoy suele ser la única defensa contra la sequía de mañana.